Jessop, Bob (2017): El Estado. Pasado, presente y futuro. Madrid: Los Libros de la Catarata

methaodos.revista de ciencias sociales, Oct 2017

El libro pretende describir la situación de la teoría del Estado aplicando un "Enfoque Estratégico Relacional" (EER). Es decir, trata de comprender el origen y actuación del Estado analizándolo como una relación social. El Estado, sostiene Bob Jessop, puede definirse mediante cuatro elementos: un aparato estatal, un territorio, una población y una serie de "discursos" o "imaginarios políticos estatales".

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Jessop, Bob (2017): El Estado. Pasado, presente y futuro. Madrid: Los Libros de la Catarata

2340-8413 Jessop, Bob (2017): El Estado. Pasado, presente y futuro . Madrid: Los Libros de la Catarata, 350 pp. ISBN: 978-84-9097-289-2. - En los años noventa del pasado siglo, cuando la teoría de la globalización se encontraba en su fase expansiva, era relativamente frecuente encontrar artículos y libros que hablaban de la “crisis del Estado-nación” y pronosticaban o su desaparición o bien su próxima desaparición. Los mercados en expansión parecían comer terreno a los Estados-nación modernos. Sin embargo, estos han resultado más resistentes de lo esperado por esas teorías. De hecho, en la última y más reciente crisis económica del sistema capitalista han tenido un papel destacadísimo. Quizá por ello, conviene repensar el Estado más que realizar vaticinios de dudosa fiabilidad. El profesor Bob Jessop, uno de los teóricos marxistas –se autodefine en la obra como un marxista “abierto o no dogmático”– más reputados en la actualidad sobre la llamada “teoría del Estado”, presenta aquí un compendio de sus investigaciones sobre el Estado. Su lectura es enormemente pertinente en un periodo de convulsión política y económica. El resurgir de populismos y nacionalismos olvidados en el seno de las democracias más consolidadas, las políticas económicas proteccionistas que parecen contradecir el consenso globalista previo, el unilateralismo bélico o las respuestas democrático-autoritarias a raíz de nuevos fenómenos como el terrorismo islamista pivotan en torno a la idea y la práctica del Estado. Es de agradecer, en este sentido, la celeridad con la que la editorial ha traducido la obra, pues la edición original inglesa es del año 2016 –la misma editorial había publicado en 2008 El futuro del Estado capitalista–. La obra está dividida en tres partes desiguales. La más intrincada y extensa, pues ocupa casi la mitad el libro, es la primera. En la misma, el autor analiza el concepto de Estado y trata de plantear una aproximación propia: el Estado como una forma de relación social. Comienza tratando de describir las diferentes estrategias conceptuales utilizadas para aproximarse a la realidad del Estado. Se adhiere a los tres elementos convencionalmente utilizados para hacerlo, añadiendo un cuarto. Para Jessop, el Estado puede definirse mediante cuatro elementos. El primero, sería un aparato estatal con poder coercitivo, administrativo y simbólico. Es decir, la existencia del Estado implica la presencia una organización política que ejerce la soberanía respecto a un territorio, una población y que es reconocida por otros Estados. El segundo elemento sería el territorio. Los Estados ejercen su actuación en un territorio concreto delimitado en un periodo de tiempo continuo. El tercer elemento sería la población. Es decir, se trataría de la gente sujeta “a la autoridad del Estado”, con independencia del tipo de vínculo con el mismo. Finalmente, el cuarto elemento estaría compuesto por los “discursos” y los “imaginarios políticos estatales”. Este último elemento hace referencia a los relatos en torno a los intereses comunes o colectivos de la “comunidad imaginada” situada en el territorio en el cual se asienta el Estado. En todo caso, Jessop combate dos modos ampliamente extendidos de analizar el Estado. Por un lado, la idea de que el Estado es una “cosa”, valga decir un conjunto institucional monolítico. Y, por otro lado, considerar que el Estado es un sujeto unitario con una voluntad o cuasi-voluntad propia. En su lugar, propone contemplar el Estado como una relación social, en lo que denomina un “enfoque estratégico-relacional” (EER). Con esta aproximación trata de “captar no solo el aparato estatal, sino también el ejercicio y los efectos del poder estatal como expresión contingente de un cambiante equilibrio de fuerzas que buscan avanzar en sus respectivos intereses dentro, a través y contra el sistema estatal” (p. 99). El Estado, de este modo, no es una realidad única. Existen múltiples tipos de Estados fruto de una muy variada configuración histórica y de las relaciones de fuerzas cambiantes en su seno y con el exterior. En el tercer capítulo desarrolla el modelo EER y, en el siguiente, muestra sus implicaciones para el fenómeno del poder y de cómo interpretar las relaciones entre las clases sociales y el Estado. La segunda parte muestra una aplicación del modelo EER en diferentes ámbitos: el origen histórico del Estado y sus dimensiones espaciotemporales (capítulo 5); la relación con la población, en especial el fenómeno de la “nación” (capítulo 6); y la gobernanza, esto es, el ejercicio de políticas públicas más allá del aparato estatal propiamente dicho (capítulo 7). En estos temas, el profesor Jessop despliega una gran erudición y muestra una enorme habilidad analítica. Si bien, en lo que es quizá el mayor hándicap del libro, la exposición resulta demasiado abstracta y despegada de la realidad. Los datos empíricos, bien sean cuantitativos, históricos o de otra índole, apenas aparecen en ninguno de los temas tratados. Hablar de naciones o de la gestación del estado sin incluir algún tipo de referencia histórica sistemática no favorece en nada la defensa de los argumentos expuestos. Los debates más actuales en torno al Estado se presentan en la tercera parte de libro. Son quizá los capítulos que pueden resultar más amenos al lector no especialista. Como advierte el profesor Juan Carlos Monedero en la primera página del prólogo: “Me permito recomendar empezar por la tercera parte, por los capítulos 8, 9 y 10. No es una invitación caprichosa. Jessop no es sencillo, y en esos capítulos despliega su capacidad analítica en asuntos más conocidos y cercanos” (p. 9). En los tres últimos capítulos se revisan tres asuntos: el impacto de la globalización en el Estado, la relación entre democracia, capitalismo y Estado y el futuro del Estado y la estatalidad. Respecto al primero de ellos, sostiene Jessop que la globalización está afectado al Estado de diversos modos. Sin embargo, los Estados desarrollan estrategias que tratan de contrarrestar los cambios inducidos por el multiforme proceso de globalización. En consecuencia, la globalización no destruye al Estado, sino que lo termina reforzando y produciendo que, en muchos aspectos, “el Estado nacional territorial es insustituible” (p. 256). Además, las respuestas de los diferentes tipos de Estados a las presiones de la globalización son muy variadas. En relación al segundo, sostiene que en condiciones normales la democracia liberal es la forma “normal” del Estado capitalista. Y esto es así, porque “esta forma de régimen político disfraza la naturaleza del poder de clase de manera más efectiva que cuando el aparato estatal está controlado más abiertamente por las clases dominantes (o fracciones de clase), o por gestores del Estado que tienen estrechos vínculos con el capital depredador o están dirigiendo abiertamente regímenes cleptocráticos para su enriquecimiento personal” (p. 281, cursiva añadida). Sin embargo, cuando se producen crisis económicas que afectan al equilibrio de fuerzas, el Estado tiende a adoptar formas de excepción. Esa es, cree, la tendencia dominante en la actualidad. En el último capítulo, el autor reflexiona brevemente sobre el carácter eurocéntrico de la teoría del Estado, sobre el futuro del Estado y realiza algunas propuestas sobre futuras líneas de investigación de la teoría del Estado. Para finalizar, debe señalarse que estas breves líneas no son sino un esbozo superficial del planteamiento de Jessop. No deben tomarse como un intento de resumir o simplificar nada. Algunas de sus notas a pie de página o algunas partes de sus cuadros –engañosamente claros– encubren discusiones que daría para muchas páginas de buena prosa académica y, también, de discusión política. Y es así, porque el libro del profesor Jessop no es una obra de fácil lectura. En el mismo trata de condensar muchas horas de trabajo y reflexión en torno al concepto y a la realidad del Estado. En consecuencia, en muchas partes su lectura se hace espesa y resulta arduo discernir el modelo planteado entre las múltiples ramificaciones teóricas expuestas. Sin embargo, cuando se llega al final, se ha aprendido algo y el difícil y abigarrado mundo de los Estados resulta más comprensible.


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Antonio Martín Cabello. Jessop, Bob (2017): El Estado. Pasado, presente y futuro. Madrid: Los Libros de la Catarata, methaodos.revista de ciencias sociales, 2017, DOI: 10.17502/m.rcs.v5i2.189