Retos y tensiones en la EMS
Editorial
Retos y tensiones en la EMS
Desde hace tiempo la educación media superior (EMS) en México se ha visto sujeta a una serie de tensiones que en gran parte son producto de la preocupación
que existe por las dificultades que enfrentan los jóvenes para transitar hacia la
edad adulta; entre estas dificultades destacan las limitadas oportunidades que
tienen para acceder a una buena educación y/o a un trabajo que les asegure una
vida digna.
En cuanto al acceso al sistema educativo, los datos muestran que gracias a la
expansión que presentó la educación básica en décadas anteriores, ahora es en la
EMS y superior donde se registran los problemas de cobertura. Si bien, en la educación básica aún existe una amplia heterogeneidad en la calidad de la oferta y
resultados educativos, se ha logrado que un alto porcentaje de los niños y jóvenes
en nuestro país permanezcan en el sistema escolar hasta concluir la secundaria.
Muestra de ello son las altas tasas de cobertura que se han alcanzado en los niveles que integran este tipo educativo en contraste con los superiores (Gráfica 1).
Incluso, existen datos que muestran con claridad que es en la transición entre la
educación secundaria y la media superior donde una alta proporción de jóvenes
abandona el sistema escolar (Gráfica 2).
Gráfica 1. Cobertura en primaria, secundaria y media superior,
2012-2013
120
100
109
100
93
80
82
66
60
53
40
32
20
0
Primaria
Secundaria
Tasa bruta
EMS
Superior
Tasa neta
Fuentes: SEP, 2012 y 2013; INEE , 2014.
Perfiles Educativos | vol. XXXVI, núm. 146, 2014 | IISUE-UNAM
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Gráfica 2. Tasa de matriculación escolar por edad, 2012-2013
120
112
100
102 101 102 102 102 103 101
89
93
80
84
67
60
62
53
40 40
20
0
3
4
5
6
7
Preescolar
8
9
10
11
Primaria
12
13
14
15
Secundaria
16
17
EMS
Fuentes: SEP, 2012 y 2013; INEE , 2014.
La aprobación en 2012 de la obligatoriedad de la EMS, por otra parte, impuso
la necesidad de acelerar su ritmo de crecimiento, dado que el año 2022 es la fecha
cuando se debe asegurar el acceso universal a todos los jóvenes en edad de cursar este nivel educativo.
No obstante, como dicen que aquel que ignora la historia está condenado a
repetirla, no está demás recordar algunos hechos: por ejemplo, cuando la educación secundaria se hizo obligatoria, a inicios de 1993, tenía una cobertura de
67 por ciento, una tasa de abandono de 7 por ciento y una eficiencia terminal de
77 por ciento. Ahora, 20 años después, aunque han mejorado estos indicadores
(cobertura bruta 94 por ciento, tasa de abandono 4 por ciento y eficiencia terminal 86 por ciento), la meta de alcanzar la cobertura universal en secundaria no se
ha cumplido. Además, una parte importante del crecimiento experimentado en
este nivel se debió al aumento de la matrícula en telesecundaria, modalidad que
se ha caracterizado por atender a los grupos provenientes de los sectores sociales
más pobres y cuyos resultados de aprendizaje se encuentran entre los más bajos
obtenidos en este nivel de estudios (Gráfica 3).
Gráfica 3. Población de 12 a 14 años y matrícula en secundaria, 1990 -2013
8.0
Millones de habitantes
7.0
6.8 hab.
6.5 hab.
6.4 hab.
6.0
5.0
4.0
11%
12%
14%
3.0
27%
28%
28%
62%
60%
58%
18%
29%
28%
28%
56%
54%
52%
21%
21%
21%
20%
16%
28%
28%
28%
51%
51%
51%
21%
21%
28%
28%
51%
51%
21%
1.81
2.0
1.0
3.26
Fuentes: SEP, 2012 y 2013; CONAPO, 2014.
Educativos | vol. XXXVI, núm. 146, 2014 | IISUE-UNAM
4 Perfiles
Alejandro Márquez Jiménez | Editorial
Técnica
Telesecundaria
2012
2010
2008
2006
General
2004
2000
Sin acceso
2002
1998
1996
1994
1992
1990
0.0
Cuando la EMS fue considerada obligatoria contaba con datos de cobertura muy semejantes a los de la educación secundaria 20 años antes; no obstante,
también mostraba indicadores menos favorables en cuanto a las tasas de reprobación, abandono y eficiencia terminal, lo cual implica que universalizar el acceso hacia el año 2022 constituye un reto todavía mayor al que en su momento se
tuvo con la educación secundaria (Tabla 1).
Tabla 1. Indicadores de la educación secundaria y media superior,
1993 y 2012
Nivel / año
Secundaria
EMS
1993*
2012
1993
2012*
4,341,924
6,416,902
2,244,134
4,335,894
67.6
93.3
35.7
65.9
Cobertura neta
52.1
82.4
24.6
52.9
Reprobación
24.7
14.5
42.0
31.9
Abandono
8.2
5.3
19.3
14.5
Eficiencia
terminal
77.5
84.5
54.4
63.3
Matrícula
Cobertura bruta
* Año en que se estableció la gratuidad del nivel respectivo.
Fuentes: SEP, 2013; INEE , 2014.
A lo anterior hay que añadir que los costos requeridos para ampliar la cobertura en la EMS son mayores a los de la secundaria, dado que tendencialmente el
gasto por alumno en los niveles superiores es más alto que el correspondiente a
los niveles básicos (Gráfica 4). De esta forma, aunque actualmente diversos sectores sugieren que los recursos que se destinan a la educación en México son
altos, y que los malos resultados educativos se deben al uso ineficiente de los
mismos, es claro, y hasta de sentido común, que la calidad de los servicios (entre ellos los educativos) están estrechamente relacionados con el mayor o menor costo de los mismos. Por lo tanto, si bien resultaría necesario corregir los
problemas que se derivan de un uso inapropiado de los recursos destinados al
sector educativo, también resulta importante reconocer que afrontar el reto de
universalizar el acceso de la población hasta la EMS requiere que se destine una
mayor cantidad de recursos. Esto es necesario si queremos que la expansión de
la oferta educativa sea de calidad.
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Gráfica 4. Gasto nacional en educación por alumno, 2012
15.5
Preescolar
Primaria
14.1
Secundaria
21.6
Profesional técnico
21.0
Bachillerato
30.2
Superior
67.6
Público
23.3
Público y privado
24.7
0
10
20
30
40
Miles de pesos corrientes
50
60
70
Fuente: SEP, 2013.
Otro problema que se debe asumir al momento de expandir la oferta educativa, son las grandes disparidades socioeconómicas que existen en el acceso
que tiene la población al sistema escolar, pues aunque se han logrado avances
importantes en la reducción de las brechas existentes, considerando su situación
económica, éstas son aún muy grandes: en 2012 todavía existía una brecha de
cerca de 25 puntos porcentuales entre la asistencia escolar que mostraban los jóvenes provenientes del quintil de más alto ingreso económico (82 por ciento) y el
quintil de ingreso más bajo (58 por ciento) (Gráfica 5). Cabe resaltar que ampliar
el acceso a los grupos y sectores que se han mantenido fuera del sistema escolar
representa un costo mucho mayor, dado que enfrentan más carencias económicas y socioculturales que limitan su desempeño en el sistema educativo, por lo
cual, si se quiere que se mantengan hasta finalizar un determinado nivel escolar
es necesario pensar en los apoyos (...truncated)