Lo que es por accidente y sus diversas causas en Metafísica E de Aristóteles
Artículos originales
Lo que es por accidente y sus diversas causas en Metafísica E de Aristóteles1
Gabriela Rossi1
1Universidad Adolfo Ibáñez (Chile), email:
Resumen:
En Metafísica E 2 y 3 Aristóteles discute el problema de lo que es por accidente y sus causas, con el fin último de examinar si esto puede ser objeto de la filosofía primera. El resultado de esta discusión es, en este sentido, negativo. Sin embargo, la filosofía primera tiene algo que decir acerca del accidente, aunque solo sea mediante un discurso de segundo orden. La naturaleza de lo accidental es así explorada en estas páginas de la Metafísica para confirmar la imposibilidad de un estudio científico acerca de esta forma de ser y sus causas. La parte central de este artículo discute el complejo pasaje E 2, 1026b27-1027a15, donde Aristóteles presenta las causas de lo que es por accidente. Procuraré mostrar que las tres causas allí presentadas son no solo compatibles, sino también relevantes para la completa caracterización de lo accidental, en la medida en que pueden entenderse como la causa formal, eficiente y material de lo que es por accidente.
Palabras-clave: Aristóteles; metafísica; ciencia; ser por accidente; causas; definición
Abstract:
Aristotle’s Metaphysics E 2 and 3 are devoted to the discussion about accidental being and its causes, with the aim of assessing its credentials as a possible object of first philosophy. The result of this discussion is, in this sense, negative. However, first philosophy has something to say about accidental being, if only through a second order speech. The nature of the accidental is thus explored in these pages of Metaphysics, with the ultimate aim of confirming the impossibility of a scientific study (and a scientific discourse) about this way of being and its causes. The central part of this paper deals with E 2, 1026b27-1027a15, where Aristotle introduces the causes of accidental being. I endeavor to show that each of the three causes presented in these lines are compatible and relevant, as they can be understood, respectively, as the formal, efficient and material cause of what happens by accident.
Key words: Aristotelian metaphysics; science; accidental being; causes; definition
Introducción
Los capítulos de Metafísica (Metaph.) E 2 y 32 están dedicados a la discusión de “lo que es por accidente” (tò òn katà symbebēkós) y de sus causas. Dicha discusión es llevada adelante en el contexto de la determinación del objeto de estudio de la filosofía primera, que consiste, según afirma Aristóteles al término de E 1, en “lo que es en cuanto que algo que es” (tò òn hê(i) ón) 3 (1026a31-32). En este contexto, es necesario examinar si la filosofía primera ha de ocuparse de “lo que es” bajo todos sus sentidos o solo bajo algunos de ellos4 . De este modo, la motivación y el fin último de la discusión llevada adelante en E 2 y 3 acerca de “lo que es por accidente” y de sus causas es la de evaluar las credenciales de este modo de ser como posible objeto de la filosofía primera.
En este sentido, el carácter de los capítulos E 2-3 es más bien negativo: en ellos Aristóteles procura establecer que el ser por accidente no es (o mejor, no puede ser) objeto de la filosofía primera. No obstante, la filosofía tiene algo que decir acerca de lo que es por accidente: la naturaleza de lo accidental es explorada de hecho en estas páginas de la Metaph., aunque este discurso no apunte, en última instancia, más que a confirmar la imposibilidad del estudio científico de este esquivo modo de ser y de sus causas. En este trabajo me ocuparé, fundamentalmente, del tratamiento del ser por accidente en Metaph. E 2. En primer término, revisaré sucintamente la tesis central del capítulo, según la cual lo que es por accidente no puede ser objeto de estudio científico alguno. En la segunda sección, la central de este artículo, me concentraré en las líneas 1026b27-1027a15, en que Aristóteles presenta las causas de lo que es por accidente. Dado que se presentan allí sucesivamente tres causas diferentes de lo accidental, la sección de este artículo dedicada a dicho pasaje está dividida a su vez en tres partes, en cada una de las cuales me ocuparé de explicar en qué sentido ha de entenderse cada una de esas causas y cuál es el papel de cada una en la caracterización de lo que es por accidente. Mi propuesta central es que estas causas sucesivamente presentadas pueden entenderse como, respectivamente, (i) la causa formal, entendida como una definición provisional nominal del accidente, (ii) la causa eficiente o principio del movimiento de lo que es por accidente (es decir, aquella que sería expresada, mutatis mutandis, en una definición causal), y (iii) su causa material. En el curso de estas páginas, pues, espero lograr hacer plausible al lector cómo y por qué estas tres causas de lo accidental son compatibles y relevantes5 , y qué peso tienen estas consideraciones respecto de la tesis central del capítulo sobre la imposibilidad de la ciencia de lo que es por accidente.
1. No es posible una ciencia de lo que es por accidente
Aristóteles habla en ocasiones del accidente (tò symbebēkós) y en ocasiones del concepto más amplio de lo accidental (tò katà symbebēkós), que puede aplicarse tanto a “lo que es por accidente” como a diverso tipo de eventos o relaciones; por caso, “lo que causa (o es causado) por accidente”, “lo que se mueve por accidente”, “lo que es percibido por accidente”, etc.6. En el primer caso, se trata del accidente desde el punto de vista ontológico (por oposición a una sustancia), es decir, de aquello cuyo modo de existencia no es independiente y separado, sino que se da necesariamente en una sustancia que hace las veces de sustrato. En el segundo caso, la expresión adverbial sustantivada tò katà symbebekós refiere al modo en que algo se da, más precisamente, a un tipo de relación (sea predicativa, sea causal) entre dos items; por ejemplo, en el caso de la predicación accidental, se trata de que X es accidentalmente Y.
Así, “lo que es por accidente” puede entenderse, prima facie, en dos sentidos, a saber: (i) lo que existe en sentido accidental (es decir, el accidente en sentido ontológico) y (ii) lo que es algo –entendiendo “ser” con valor predicativo– de modo accidental; dicho de otro modo, lo que se predica de otra cosa de modo accidental. En este segundo sentido, “lo que es por accidente” expresaría una relación de tipo accidental entre dos entidades. Con la mayor parte de la literatura especializada, entiendo que las consideraciones de Metaph. E 2 y 3 versan principalmente acerca de (ii) las relaciones accidentales de tipo predicativo y de tipo causal entre dos entidades7 . Con otras palabras, se trata en estos capítulos principalmente de aquellos casos en que X “es accidentalmente” Y, e incluso de aquellos casos en que esto último es, a su vez, “causado accidentalmente” por Z.
En 1026b3-4 Aristóteles anuncia la t (...truncated)