Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento

Revista Colombiana de Psiquiatría, Jan 2009

Introduction: Delusions are commonly defined as beliefs and are evaluated in terms of truth and falsehood. However, there are many conceptual, empirical and pragmatic problems derived from this characterization Method: Beliefs, knowledge, and Wittgenstein's certainties of a world-picture, religious beliefs, and political, ethical, and esthetic ideas were evaluated, finding that delusions are different from all of these. To understand what delusions are, the language used to express in first-person what we experience of ourselves and during interactions with others is examined. It is not the language of psychology as a discipline which is, after all, in the third-person, but phrases, sentences and narratives uttered by a subject that renders his view of what he perceives, feels and thinks. Conclusion: Delusions are not beliefs. They are verbal expressions of anomalous experiences connected to somatic perceptions, emotions related to interactions with other human beings, and emotions related to the manner in which we are in the world.

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Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento

Epistemología Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento filosofía de la mente y bioética Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento Marco Fierro Urresta1 Resumen Introducción: A los delirios se los define como creencias y se los evalúa en términos de verdad y falsedad; sin embargo, hay muchos problemas conceptuales, empíricos y pragmáticos derivados de esta caracterización. Método: Se evalúan las creencias, los conocimientos y las certezas de la imagen del mundo de Wittgenstein; las creencias religiosas; así como las ideas políticas, éticas y estéticas, y se encuentra que los delirios son diferentes a todas ellas. Para saber acerca de los delirios se examina el lenguaje utilizado para expresar en primera persona lo que se experimenta de sí mismo y de las interacciones con los demás. No es el lenguaje de la psicología como disciplina, que al fin al cabo es de tercera persona, sino frases, oraciones y narraciones que el sujeto emite y dan cuenta desde su punto de vista sobre lo que percibe, siente y piensa. Conclusión: Los delirios no son creencias; son expresiones verbales de experiencias anómalas relacionadas con percepciones somáticas, emociones vinculadas a la interacción con otros seres humanos y emociones vinculadas con la manera en que uno se encuentra en el mundo. Palabras clave: delirio, emociones, percepción, pensamiento. Title: Delusions are not Primary Alterations of Thought Abstract Introduction: Delusions are commonly defined as beliefs and are evaluated in terms of truth and falsehood. However, there are many conceptual, empirical and pragmatic problems derived from this characterization Method: Beliefs, knowledge, and Wittgenstein’s certainties of a world-picture, religious beliefs, and political, ethical, and esthetic ideas were evaluated, finding that delusions are different from all of these. To understand what delusions are, the language used to express in first-person what we experience of ourselves and during interactions with others is examined. It is not the language of psychology as a discipline which is, after all, in the third-person, but phrases, sentences and narratives uttered by a subject that renders his view of what he perceives, feels and thinks. Conclusion: Delusions are not beliefs. They are verbal expressions of anomalous experiences connected to somatic perceptions, emotions related to interactions with other human beings, and emotions related to the manner in which we are in the world. Key words: Delusion, emotions, perception, thinking. 1 Médico psiquiatra. Profesor de psiquiatría. Departamento de psiquiatría. Universidad del Rosario. Bogotá, Colombia. Rev. Colomb. Psiquiat., vol. 38 / No. 4 / 2009 761 Fierro M. La aparición de nuevas creencias No es extraño para nadie encontrar que día a día tiene nuevas creencias. Algunas de ellas es posible rastrearlas fácilmente hasta su comienzo en el tiempo, e incluso, precisar uno o varios hechos que les dieron origen. Si una persona tiene dolor e inflamación en un dedo del pie y un médico le informa que se trata de artritis gotosa cuya etiología involucra un problema en el metabolismo del ácido úrico, se puede afirmar que en ese preciso momento ella adquirió una nueva creencia acerca de las molestias experimentadas en su cuerpo. Si después de leer un libro de historia alguien se entera de que Adolf Hitler no nació en Alemania, sino en Austria, se puede fijar el comienzo de esa creencia en dicho instante. Algunas veces el surgimiento puede ser súbito y acompañado de un gran impacto emocional. Por ejemplo, si un hombre se da cuenta de que su esposa le es sexualmente infiel, la valoración que de ella tenía se modifica y empieza a creer que no es confiable. En ocasiones, las nuevas creencias corresponden a una inferencia posterior a la puesta en marcha del pensamiento, a una conclusión, tal como sucede cuando se intenta resolver un problema y, después de considerar diversos caminos, se encuentra una solución. Precisar el momento inicial no siempre es fácil. Si a un aficionado al fútbol le 762 preguntan cuándo comenzó a pensar que el mejor fútbol del mundo se practica en la liga española es posible que no ubique una fecha precisa en el tiempo; quizá sólo pueda admitir que en la actualidad y, aproximadamente, en los últimos tres o cuatro años lo ha creído así y lo ha expresado en más de una ocasión. Otras creencias surgen paulatinamente, después de un proceso de observación y análisis de objetos o hechos, como ocurre con las descripciones y explicaciones de un antropólogo acerca del comportamiento de un grupo social tras haber vivido dentro de éste. Más adelante se presentan argumentos contrarios a la noción de que los delirios son creencias, pero por ahora se los tratará como tales, con el fin de facilitar la discusión. Hay, entonces, diversas fuentes de origen de las nuevas creencias. Pero, ¿de dónde salen creencias típicamente delirantes como la de que alguien ha insertado pensamientos en la mente o que el estómago se cerró y no puede recibir más alimentos? Es difícil encontrar una situación cotidiana que las genere. Es como si, de un momento a otro, una nueva creencia apareciera de la nada. ¿Se podría postular que por mecanismos desconocidos el pensamiento se afecta primariamente en su contenido y nuevas creencias irrumpen con una fuerza inusitada? En psiquiatría clínica se conoce que algo parecido sucede con las Rev. Colomb. Psiquiat., vol. 38 / No. 4 / 2009 Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento ideas obsesivas. Estas incursionan de manera súbita en el curso del pensamiento, pero, por lo general, en contextos específicos. Por ejemplo, las ideas de contaminación surgen cuando se debe tocar una puerta, un pasamano, una chapa, un billete o algún otro objeto que previamente haya podido estar en contacto con alguien más. Inmediatamente asoman a la mente las ideas de ensuciarse o contaminarse, seguidas por las conductas compulsivas de lavarse repetidamente las manos. Sin embargo, hay algunas diferencias notorias entre las ideas obsesivas y las delirantes. En las primeras la persona se percata del momento en que aparecen, pues se atraviesan e imponen en el curso del pensamiento; tanto, que llevan al afectado a enfocar la atención en sus propios contenidos mentales. Su presencia ocasiona incomodidad o ansiedad, ya que las ideas son claramente identificadas como extrañas y diferentes de la manera de pensar acostumbrada. Además, mediante conductas rituales —como el lavado de las manos— se intenta apaciguarlas, así sea temporalmente. Las ideas obsesivas son experimentadas como pensamientos indeseables, molestos, por lo general desligados del resto de las creencias y deseos propios, como si fueran pedazos sueltos y sin ningún vínculo con la red de creencias; tanto, que el mismo afectado los suele calificar como irracionales, debido a que no encuentra ninguna razón capaz de justificarlos. En las ideas o creencias delirantes, en cambi (...truncated)


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Marco Fierro Urresta. Los delirios no son alteraciones primarias del pensamiento, Revista Colombiana de Psiquiatría, 2009, pp. 761-776, Volume 38, Issue 4,