II Consenso de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica 2006: 1ª parte
Arch Argent Pediatr 2006; 104(5):461-469 / 461
Subcomisiones y comités
II Consenso de Reanimación Cardiopulmonar
Pediátrica 2006. 1ª parte
Comité Nacional de Terapia Intensiva.
Programa de Emergencias y Reanimación Avanzada (ERA)
1. INTRODUCCIÓN
Luego de casi seis años del Consenso
de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica publicado en el año 2000 en esta revista, el Programa de Emergencias y Reanimación Avanzada (ERA) del Comité de
Nacional de Terapia Intensiva ha considerado la necesidad de revisar y actualizar
las recomendaciones sobre estos temas. La
American Heart Association (AHA), el
International Liaisson Comitee On Resucitation (ILCOR) y otras entidades europeas han publicado recientemente los cambios sugeridos a la hora de encarar las
maniobras de reanimación. Esa publicación es el fruto de la Conferencia Internacional de Consenso sobre Reanimación
Cardiopulmonar y Atención Cardiovascular de Emergencia con Recomendaciones Terapéuticas, del año 2005 (2005 International Consensus Conference on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science with
Treatment Recommendations), que revisó
cuarenta y cinco temas seleccionados de
las recomendaciones previas del año 2000
y de la revisión de la literatura sobre el
tema. Estas guías reflejan los profundos
cambios que se establecen, especialmente
en las maniobras de reanimación básica;
además suman al rigor científico, la incorporación del sentido común.
El programa ERA, en el marco de la
Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), se
ha abocado seriamente desde su creación a
Correspondencia:
Dr. Rodolfo P. Moreno.
morenopablorod
@hotmail.com
brindar capacitación y actualización en esta
materia a los pediatras, intensivistas, enfermeros, kinesiólogos y otros agentes de
salud, así como a toda la comunidad. Esto
fue reconocido por AHA, quien designó a
fines del año 2005 a nuestra Sociedad como
el primer Centro de Entrenamiento en
Apoyo Vital Avanzado Pediátrico (Pediatric Advanced Life Support, PALS) y Apoyo Vital Básico (Basic Life Support, BLS) en
la República Argentina.
Cumplir los objetivos de capacitar y
actualizar en Reanimaión Cardio Pulmonar (RCP) no implica solamente la realización de cursos teórico-prácticos sino, además, la redacción de consensos y documentos que, mediante la exposición la
base científica sobre la que se basa la maniobra enseñada guíen el entendimiento y
aprendizaje sin dejar de conocer y considerar nuestra realidad regional y nuestras
genuinas posibilidades. Esperamos que
su lectura sea, a la vez, fuente de información y un estímulo para realizar, quizás
una vez más, los cursos de reanimación
cardiopulmonar, a fin de mantener las
habilidades y destrezas necesarias para
ofrecer a los niños que estén a nuestro
cuidado los estándares mundiales más
avanzados en este tema.
2. NIVELES DE EVIDENCIA
Los participantes del consenso científico que patrocinó la AHA se valieron de
las herramientas de la medicina basada en
Miembros redactores: Dres. Rodolfo P. Moreno, Daniel Rufach, C. Gustavo Caprotta, Silvia Santos
y Juan C. Vassallo.
Participantes en la redacción: Dres. Santiago Ayala Torales, Mabel Berrueta, Ana C. Blanco,
Sandra Cagnasia, Claudia Curi, Sergio García, Cristian García Roig, Claudia González, Roxana Jaén,
Roberto Jabornisky, Sandra Maiorana, Susana Maldonado, Alicia Michelini, Cristina Pereiro, Susana Pérez, Silvia
Sáenz, Marian Sarli, Sandra Tirado, José Torres, Enfermera Carla Prudencio.
Lugar de realización del trabajo: Programa de Emergencias y Reanimación Avanzada (ERA),
Comité Nacional de Terapia Intensiva, Sociedad Argentina de Pediatría.
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las evidencias para elaborar las recomendaciones.
Este consenso está basado en las mencionadas recomendaciones y por ello utilizaremos la misma
clasificación de los niveles de evidencia.
• Clase I: Definitivamente recomendada, las intervenciones son siempre aceptables, seguras y
útiles. Se las considera norma de tratamiento.
• Clase IIa: las intervenciones son aceptables, seguras y útiles. La mayoría de los expertos consideran la intervención de elección. Es razonable
practicar un procedimiento, administrar un tratamiento o practicar una prueba diagnóstica.
• Clase IIb: las intervenciones son aceptables, seguras y útiles. Los expertos consideran opcionales o alternativas. Se puede considerar un procedimiento, tratamiento o una prueba diagnóstica.
• Clase III: puede ser nociva, sin beneficio documentado. No se debe practicar.
• Clase Indeterminada: es prometedora, con falta
de evidencia. Se está investigando en la actualidad, es decir, no se puede avalar ni desaconsejar.
3. EPIDEMIOLOGÍA DEL PARO
CADIORRESPIRATORIO
• El paro cardiorrespiratorio (PCR) en la edad
pediátrica es raramente un evento súbito. Típicamente es el resultado final del deterioro de la
función respiratoria o circulatoria. Por lo tanto, el
paro cardiorrespiratorio en nuestra población es
un evento que se puede prevenir. El ritmo cardíaco terminal generalmente es bradicárdico, con
progresión a la actividad eléctrica sin pulso o
asistolia. La taquicardia ventricular y la fibrilación
ventricular se han informado en 15% o menos de
las víctimas adolescentes y pediátricas que presentaron paro cardiorrespiratorio antes de la
atención hospitalaria.
• El paro cardíaco de causa cardíaca primaria pue-
de ocurrir y debería considerarse particularmente en pacientes con enfermedades cardíacas de
base o historia consistente con miocarditis.
• Una RCP rápida y efectiva se asocia con rápida
recuperación de la función circulatoria y supervivencia sin daño neurológico. Los datos más
significativos ocurren en el paro respiratorio y
en la fibrilación ventricular (FV). Solamente
entre el 2% y el 10% de los niños que presentan
un paro cardiorrespiratorio extra-hospitalario
sobreviven y la mayoría con graves secuelas
neurológicas.
• La cadena de la supervivencia pediátrica de la
AHA tiene cuatro eslabones:
1. Prevención de lesiones o paro.
2. RCP básica precoz y eficaz.
3. Activación precoz del sistema de emergencias
médicas (SEM).
4. Asistencia vital avanzada precoz, incluidos estabilización, traslado y rehabilitación.
4. REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR
4.1. Generalidades
• Edad: en este consenso se considera “lactante” a
todo menor de 1 año y “niño” al mayor de esa
edad hasta el inicio de la pubertad (12 a 14 años).
• Seguridad de los reanimadores y de la víctima:
siempre hay que verificar que el lugar sea seguro
para el rescatista y para la víctima. Ésta sólo debe
moverse si el área es insegura. Aunque la exposición a una víctima mientras se le administra RCP
conlleva un riesgo teórico de transmisión de enfermedades infecciosas, este riesgo es muy bajo.
• Equipos de protección: los profesionales de la
salud deberían utilizar dispositivos de barrera
adecuados y las precauciones universales siempre que fuere posible. Los sistemas de barreras
no han reducido el riesgo de transmisión de
FIGURA 1. Enfoque inicia (...truncated)