El Gasto Energético del Venado Cola Blanca (Odocoileus virginianus texanus) en Relación a la Precipitación en una Zona Semiárida de México
THERYA, Abril, 2010
Vol.1(1): 9-22
DOI: 10.12933/therya-10-1
El Gasto Energético del Venado
Cola Blanca (Odocoileus virginianus texanus)
en Relación a la Precipitación en una
Zona Semiárida de México
Sonia Gallina1* y Joaquin Bello2
Resumen
Los requerimientos energéticos de un animal dependen de su metabolismo basal,
actividad y estado fisiológico. Se desconoce como es el gasto energético del venado cola
blanca texano en zonas áridas y semiáridas. Por lo tanto es importante conocer como
responden los individuos a los cambios en su ambiente, derivados principalmente de los
cambios por la precipitación a lo largo del tiempo que afecta al alimento y la cobertura.
Se analiza el gasto energético del venado cola blanca texano y su variación de acuerdo
al tipo de comportamiento, sexo, época y año en el noreste de México. Este trabajo
fue realizado en el Rancho San Francisco y en el Rancho Peñitas, en los Municipios
de Lampazos, Nuevo León y Progreso, Coahuila, México. Se utilizó radiotelemetría
siguiendo 10 machos y 14 hembras de venado (con collares con sensor de actividad)
desde 1995 a 1998. Se pudieron registrar tres actividades principales: alimentación,
desplazamiento y descanso. Se encontraron diferencias significativas entre las tres
pautas de comportamiento, el mayor gasto ocurre con el descanso. La interacción
época-año, y entre sexos solamente hubo diferencias en la pauta de alimentación. El
gasto energético del venado cola blanca en zonas áridas si difiere entre sexos ya que los
machos gastaron más energía (1726 ± 38 kcal/día/individuo) que las hembras (1556 ± 35
kcal/día/individuo). Los venados tuvieron un menor gasto energético para alimentarse y
moverse en los años con condiciones de sequía más severa como 1995 y 1996, cuando
el alimento es más escaso, lo que indica que los venados en estas zonas áridas tienen una
estrategia conductual para tratar de ahorrar energía cuando las condiciones ambientales
son desfavorables. Aunque en años secos como 1995 los venados gastan energía para
actividades fundamentales como es la reproducción.
Palabras Clave: energética, época fisiológica, metabolismo, pautas de actividad,
radiotelemetría, México.
Instituto de Ecología A.C. Carretera Antigua a Coatepec No. 351. AP 63. Xalapa 91070 Veracruz México. E-mail: sonia.
, autor corresponsal
2
División Académica de Ciencias Biológicas, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, km 0.5 Carretera Villahermosa
Cárdenas, Villahermosa,Tabasco,CP 86039, E-mail:
1*
ENERGÉTICA DEL VENADO
Abstract
The energetic requirements of animals are dependent upon their basal metabolism,
behavior and physiological conditions. Every activity of the animal represents an
energetic cost. It is unknown how deer deal with the thermal conditions in arid and
semiarid areas where the air temperature is higher than 40°C and the precipitation is
lower than 400 mm annually. Therefore, it is important to understand the energetic cost
between sexes under different physiological conditions and in different years. This can
also help us understand the response of individuals to annual variation in environmental
changes such as the amount of precipitation that influences food availability and amount
of protective cover. This research was carried out in Rancho San Francisco and Rancho
Peñitas, in the Municipality of Lampazos, Nuevo León and Progreso, Coahuila, México.
From 1995 to 1998, 10 bucks and 14 does with radiocollars (with activity sensor) were
tracked. We were able to record three main activities: feeding, walking and resting. We
found significant differences in each of the three activity patterns and found that the
greatest energy expenditure occurs while the animal is resting.
The energy expenditure of the white tailed deer in arid zones differs between
sexes because males spent more energy (1726 ± 38 kcal/day/individual) than females
(1556 ± 35 kcal/day/individual). We found significant differences between season-year
interactions in the three activity patterns.
However, the only difference we found between sexes was the energy expenditure
while feeding. Deer in arid zones had less energetic expenditure in years with severe
drought, when food was scarce, suggesting that they are capable of modifying their
behavioral strategies in order to save energy when environmental conditions are
unfavorable.
Key words: energetic, physiological condition, metabolism, activity pattern, radiotracking,
Mexico.
Introducción
Todos los organismos deben utilizar energía para mantener sus funciones vitales. La
conversión de energía de una forma a otra en los organismos es llamado metabolismo.
El metabolismo basal ha sido definido como el costo energético mínimo cuando un
animal está en reposo, en un ambiente termoneutral (Brody 1945 citado por Moen
1973). Crampton y Harris (1969, cit. Moen 1973) estimaron que el 75% de la energía
del metabolismo basal se gasta en mantener el tono muscular y la temperatura corporal,
y el 25% es usado para la circulación, excreción, secreción y respiración.
Los requerimientos energéticos dependen del metabolismo basal, la actividad y
el estado fisiológico del organismo (Moen 1978). Cualquier actividad del individuo
representa un “costo” en términos de energía. Los animales responden conductualmente
al régimen térmico, alterando el balance entre la pérdida de calor y la producción de
calor, mediante cambios en la orientación, postura, actividad o selección de cobertura
para protección (Wallmo 1981).
Los requerimientos energéticos pueden calcularse para las distintas actividades,
y la suma será el requerimiento de energía total diario. Así, el balance entre los costos
10
THERYA
Vol.1(1): 9-22
Sonia Gallina y Joaquin Bello
energéticos (ganancia menos pérdida), definitivamente influirá en las posibilidades de
sobrevivencia y reproducción de los individuos, y por lo tanto, en la tasa de crecimiento
de la población. Para las hembras de venado cola blanca el último tercio de la gestación
(que en este caso coincide con la época seca) es el de mayor metabolismo energético
(Kroll 1992). Según Pekins et al. (1998) el requerimiento de energía durante esta etapa es
30 a 45% superior a las necesidades de mantenimiento, y así también los requerimientos
energéticos durante la lactancia pueden alcanzar 2.3 veces la tasa metabólica basal
(Wallmo 1981). Mientras que para los venados machos, es la época de apareamiento
la que implica un aumento en el gasto energético, ya que tienen que defender a las
hembras en estro, contra otros machos, para asegurar su descendencia. Durante este
periodo de celo los machos pueden perder incluso hasta el 30% del peso corporal ya
que prácticamente dejan de alimentarse (Kroll y Koerth 1966; Villarreal 1999).
El gasto energético de cualquier animal dependerá de las condiciones intrínsecas
del individuo (estado fisiológico, sexo, edad) y de las condiciones extrínsecas como
el tipo de vegetación, cantidad y calidad de las plantas disponibles como forraje,
cobertura de protección (...truncated)