Deuda, deflación y crisis del euro
Crisis global, presente y perspectivas
DOSSIER
Deuda, Deflación y Crisis del Euro
Ignacio Perrotini Hernández
La crisis europea no es esencialmente una “crisis de deuda soberana”, sino una crisis de sus
principios institucionales en materia de política monetaria y fiscal, los cuales han inducido
incentivos para que Alemania (país ancla), Austria, Bélgica, Francia y Holanda practiquen
políticas de deflación salarial y beggar thy neighbour que, eventualmente, causan fragilidad
financiera y crisis de deuda en una unión monetaria subóptima, asimétrica e inconclusa. Por
tanto, las políticas anticrisis de deflación y austeridad fiscal, inspiradas en el Treasury View y
la Ley de Say, sólo agravarán la precaria situación de la periferia del área del euro. Se sugiere
que una mejor solución consiste en resolver las asimetrías institucionales de la eurozona y
promover políticas que expandan el producto y el empleo.
Clasificación JEL: H63, E31, E24, E42, E52, E62.
Palabras clave: deuda soberana, deflación, salarios, sistemas monetarios, política monetaria,
política fiscal.
ABSTRACT
Europe’s on-going crisis, mistakenly dubbed as “a sovereign-debt crisis”, boils down to a crisis
of the eurozone’s institutional foundations with regards monetary and fiscal policy, which, in
turn, paved the way for the anchor country (Germany) and other surplus economies (Austria,
Belgium, France and Netherlands) to follow wage-deflationary and beggar thy neighbour
policies that, eventually, trigger financial fragility and debt crises within a suboptimal and
asymmetric monetary union. Therefore, the conventional policies (deflation and fiscal
austerity) implemented to tackle the crisis, akin to the old Treasury View and Say’s Law, will
in all probability worsen the situation in peripheral Europe. It is argued that Europe should,
instead, bridge its current institutional asymmetries and adopt expansionary policies with a
view to improve economic activity and employment.
Key words: sovereign debt, deflation, wages, monetary systems, monetary policy, fiscal policy.
ARGUMENTOS • UAM-Xochimilco • MÉXICO
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ignacio perrotini hernández
DEUDA, DEFLACIÓN Y CRISIS DEL EURO
In summa, ut quondam Menippus possent cogitare de vertice
luna ineffabilem confusionem humani generis crederetis videns
multitudo culices aut culicibus litigium, pugnando, tendunt
laqueos, furetur, vexare, gaudent, natus, infirmatu, et mori.
Erasmo de Rotterdam (1511),
Stultitiae laus1
INTRODUCCIÓN
El vertiginoso ascenso del euro desde su aparición como unidad de cuenta en enero de
1999, y como moneda única en circulación legal a partir de enero de 2002 en remplazo
del ECU (European Currency Unit), indujo a algunos analistas a pronosticar que la nueva
moneda europea sería un respetable rival del dólar en la función de dinero mundial.
Esta percepción parecía consistente con la evidencia empírica porque, entre otras
razones, a la sazón (2008) el dólar registraba una tendencia histórica de 35 años de
depreciación, amén de que, a pesar de esta tendencia, la economía de Estados Unidos
había acumulado una historia de cinco lustros de déficits crónicos en cuenta corriente.
Además, entre 1999 y 2007 la brecha entre el dólar y el euro –medida por la demanda
respectiva en las transacciones monetarias internacionales– disminuyó ligeramente,
con lo cual renació la hipótesis referida al remplazo del dólar como moneda de reserva
internacional porque el euro lo desplazaría aproximadamente en 2025.2
La idea original de crear una Europa unificada con base en los principios de
solidaridad y coexistencia pacífica entre naciones y culturas heterogéneas fue
concebida al final de la Segunda Guerra Mundial, entre otros, por Altiero Spinelli, un
1
“En suma, si como en otro tiempo Menipo, pudieras contemplar desde lo alto de la Luna la
inenarrable confusión del género humano, creerías estar viendo un enjambre de moscardones o
mosquitos que litigan, pelean, se tienden asechanzas, se roban, se burlan, se divierten, nacen, enferman
y mueren”. Erasmo de Rotterdam, Stultitiae laus (Elogio de la locura), 2012, capítulo XLVIII.
2
Cfr. Menzie Chinn y Jeffrey Frankel, “The Euro may over the next 15 years surpass the dollar
as leading international currency”, Cambridge, MA., Harvard University, Working Paper 08-016,
marzo 2008. Ya en las décadas de los años 1970 y 1980 se creyó, sin fundamento, que el yen japonés
y el marco alemán arrebatarían al dólar el papel de moneda internacional clave.
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xxv aniversario • NÚM. 70 • septiembre-diciembre 2012
Crisis global, presente y perspectivas
DOSSIER
comunista antifascista que proponía un sistema institucional y económico centrado
en la cooperación por oposición a la competencia y la guerra.3 El Tratado de Roma
promulgó la creación del Mercado Común Europeo en 1957, diez años más tarde se
creó la Comunidad Económica Europea y con el Tratado de Maastricht de 1992 se
decretó la Unión Monetaria Europea (UME) que conduciría a la adopción del euro
en 1999.4 En el proceso político del que emergió la moneda única, Alemania influyó
para que el Banco Central Europeo (BCE) heredara las características institucionales
del Bundesbank (Banco Central de Alemania), es decir, autonomía formal y un solo
objetivo de política, la estabilidad de precios. El BCE también asumió el compromiso de
no adquirir bonos de deuda pública de los países miembros y de no rescatar a gobiernos
que incurrieran en insolvencia financiera. Dado que Alemania ha desempeñado el papel
de economía ancla del nuevo sistema, impuso el Pacto de Estabilidad y Crecimiento
(SGP por sus siglas en inglés) en 1997, que estableció criterios de convergencia en la
forma de límites máximos de déficit fiscal (3% del PIB) y deuda (60% del PIB).
La evolución de ciertas variables clave entre mediados de la década de los noventa
y el inicio de la crisis –señaladamente la convergencia de las tasas de interés (véase
Gráfica 1), inflación, déficit fiscal (exceptuando a Grecia y Portugal) y deuda pública
(con la excepción de Italia y Grecia)– parecía confirmar que el proceso de integración
financiera de la UME era exitoso. El hecho de que el spread entre los bonos de deuda
gubernamental en el área del euro haya permanecido bajo y estable durante más de
una década, significa que los inversores marginales consideraban que los bonos de los
países que hoy día experimentan la llamada “crisis de deuda soberana” (España, Irlanda,
Italia, Grecia y Portugal), eran sustitutos casi perfectos de los bonos de Alemania.
El advenimiento del euro eliminó las barreras que segmentaban los mercados de los
bonos corporativos europeos y permitió a los bancos de inversión, explorar economías
de escala en un mercado unificado de dimensión comparable al denominado en dólares
estadounidenses.5 Así, el BCE, el Fondo Monetario Internacional (FMI), los mercados
financieros y la opinión pública internacional estimaron que la integración económica
Erasmo de Rotterdam (1466-1536) fue el primero que imaginó un (...truncated)