Las musarañas son importantes
THERYA, 2019, Vol. 10 (1): 1-2 DOI: 10.12933/therya-19-763 ISSN 2007-3364
Editorial
Las musarañas son importantes
“Hay muertos que no hacen ruido, Llorona, y es más
grande su penar” versa “La llorona”, una de las canciones
más populares dentro de la cultura mexicana. Nada más
parecido a esto es el caso de las musarañas, un grupo altamente amenazado por el cambio global actual, pero más
aún por el desconocimiento en torno a ellas. A pesar de su
penar, muy pocos son los mastozoólogos interesados en las
musarañas.
Un poco sobre musarañas
Las musarañas se caracterizan por su tamaño relativamente pequeño, ojos diminutos, hocico largo y delgado,
pelaje denso y por su apetito voraz que las obliga a alimentarse constantemente y casi exclusivamente de anélidos y
artrópodos, lo cual las convierte en controladores naturales
de sus poblaciones (ver imagen de portada). Son parte de
uno de los órdenes más diversos y ampliamente distribuidos en el planeta: el orden Eulipotyphla. Además de las
musarañas (familia Soricidae), este orden también incluye
a los erizos (familia Erinaceidae), topos (familia Talpidae) y
solenodones (Solenodontidae). Las musarañas o sorícidos
son el grupo más diverso dentro del orden Eulipotyphla
(85 %; Woodman 2018), conteniendo a casi 500 especies
repartidas en 25 géneros (Burgin and He, 2018). Los sorícidos se encuentran entre los linajes de mamíferos más viejos que existen y que se han adaptado a una gran variedad
ambientes, desde los desiertos hasta los bosques lluviosos
y la tundra.
Las musarañas también pertenecen al grupo de los
mamíferos no carismáticos. Su apariencia de ratón casero,
la dificultad de observarlas, y los mitos que las rodean, han
provocado que la sociedad, los estudiantes e investigadores muy difícilmente se vean interesados en conocerlas
y estudiarlas. En Latinoamérica el caso es incluso menos
alentador. En esta región ellas se encuentran entre los
mamíferos menos representados en colecciones biológicas
y entre los menos estudiados. Esto es debido a la dificultad que implica tanto su captura en campo y la identificación taxonómica. En esta región, las musarañas suelen
habitar regiones remotas e inhóspitas que hacen muy
difícil el trabajo de campo, lo que complica la obtención de
la información más básica. Antes del inicio del siglo XXI,
la colecta de musarañas en Latinoamérica podría definirse
como contingente, debido a su colecta accidental al tratar
de muestrear diversas especies de roedores. Hoy en día,
algunas especies aún se conocen solo de la localidad tipo
(e. g., Sorex stizodon) o no han sido colectadas nuevamente
durante varias décadas (e. g., Sorex sclateri). En contraparte
están las que apenas están siendo descubiertas y descritas,
como los casos de C. lacandonensis, C. dinirensis y C. monteverdensis; otras probablemente están en el camino de la
extinción debido a actividades humanas. Ante el notable
vacío de información sobre su distribución y diversidad
actual, no ha sido posible realizar una adecuada valoración
del estado de conservación de la mayoría de especies de
musarañas en Latinoamérica.
Lo que falta
Yo empecé a estudiar musarañas en México hace cerca
de 15 años, gracias a la iniciativa del curador de la Colección Nacional de Mamíferos del Instituto de Biología de la
UNAM, Fernando A. Cervantes. Con el esfuerzo de estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, durante este
tiempo hemos realizado trabajo de campo, revisión de
ejemplares en colección, depuración de bases de datos y
estudios de taxonomía, sistemática y biogeografía de especies principalmente mexicanas. No tengo duda que se ha
avanzado en su conocimiento, pero también debo reconocer con profunda pena que todavía no ha sido lo esperado.
Aun existen pocos, muy pocos estudiantes interesados en
el estudio de musarañas a largo plazo, lo que se refleja en
pocas publicaciones científicas. En los Congresos bianuales
que organiza la Asociación Mexicana de Mastozoología A.
C., son pocas o a veces nulas las presentaciones que abarcan algún aspecto de las musarañas. Simplemente, no hay
un club de “musarañólogos”. Echar a andar este fascículo
especial sobre musarañas es un claro ejemplo de lo mucho
que aun falta por promover el estudio de estos mamíferos
pequeños.
A pesar de todo esto, aquí estamos, intentado dar a
conocer un poco más acerca de este grupo fascinante de
mamíferos. La intención de este número especial va más
allá de generar y compartir este conocimiento, sino para
inspirar a las nuevas generaciones de jóvenes mastozoólogos para que inviertan su tiempo, esfuerzo y corazón, en
estudiar grupos extraordinariamente diversos pero muy
poco atendidos en nuestra región, tal como las musarañas.
¿Oportunidades? Muchas. Por ejemplo, debido a que son
altamente vulnerables al cambio global, tal como los efectos asociados con la destrucción del hábitat y por el cambio climático, son un grupo idóneo para evaluar el efecto
potencial de las actividades antropogénicas en la biodi-
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CARTA EDITOR
versidad (Scholss et al. 2011; Guevara et al. 2015). Por otro
lado, la importancia de las musarañas en interacciones hospedero-parásito está aún en pleno desarrollo en la región.
Los estudios de anatomía y fisiología son prácticamente
nulos, por lo que aun desconocemos el potencial de estas
especies para adaptarse a las presiones que ejerce el mundo
actual sobre los ecosistemas. El trabajo de campo hacia
lugares poco explorados muy probablemente arrojará luz
nueva sobre los patrones de distribución, así como sobre
la variación genética y fenotípica en poblaciones naturales.
Estos son solo algunos ejemplos que, desde mi perspectiva,
ofrecen un oportunidad inigualable para estudiar aspectos
básicos, pero prioritarios en nuestra región.
Agradecimientos
Agradezco a todos los autores invitados que están participando con sus contribuciones, ya que ustedes son parte
crucial de este esfuerzo noble de dar a conocer un poco más
sobre las musarañas. En el plano más personal e íntimo,
agradezco a todas personas que viven en la Latinoamérica
de hoy y que, a pesar de las dolencias y “carencias”, nos han
abierto sus puertas en los lugares más remotos para que
podamos pernoctar, dejar nuestro equipo de campo o simplemente pasar a beber un poco de agua o una taza de café
mientras hemos estado en busca de musarañas. Todas esas
personas nos han ayudado a ver las verdaderas riquezas con
las que cuenta nuestra región, más allá de las musarañas.
Literatura citada
Burgin, C. J., and K. He. 2018. Family Soricidae (Shrews). Pp.
332- 551 in: Handbook of the Mammals of the World (Wilson,
D. E., and R. A. Mittermeier, eds.). . Vol. 8. Insectivores, Sloths
and Colugos. Lynx Editions. Barcelona, Spain.
Guevara, L., F. A . Cervantes, and V. Sánchez-Cordero. 2015. Riqueza,
distribución y conservación de los topos y las musarañas
(Mammalia, Eulipotyphla) de México. Therya 6:43-68.
Schloss, C. A., T. A. Nuñez, and J. (...truncated)