Choque séptico fulminante neonatal por Clostridium perfringens
Reporte de caso
Choque séptico fulminante neonatal por
Clostridium perfringens
Neonatal fulminant septic shock by Clostridium perfringens
Álvaro Hoyos O1 , Natalí Naranjo B2, Luisa López T2, Nathalia Vélez S3, Clara Rico P3
Fecha correspondencia:
Recibido: agosto 31 de 2017.
Revisado: febrero 27 de 2018.
Aceptado: junio 19 de 2018.
Forma de citar:
Hoyos O A, Naranjo B N, López
T L, Vélez S N, Rico P C. Choque
séptico fulminante neonatal por
Clostridium perfringens. Rev CES
Med 2018; 32(3): 270-277.
Open access
© Derecho de autor
Licencia creative commons
Ética de publicaciones
Revisión por pares
Gestión por Open Journal System
DOI: http://dx.doi.org/10.21615/
cesmedicina.32.3.8
ISSN 0120-8705
e-ISSN 2215-9177
Sobre los autores:
1. Pediatra especialista en
enfermedades infecciosas,
Clínica Universitaria Bolivariana,
Medellín.
2. Médica hospitalaria, Clínica
Universitaria Bolivariana,
Medellín.
Comparte
Resumen
Clostridium spp. es un bacilo grampositivos, anaerobio, formador de esporas
y ampliamente distribuido en el ambiente. Las infecciones por Clostridium
perfringens en neonatos son en extremo raras. La sepsis grave por anaerobios, incluyendo el choque séptico, es un evento clínico inusual en este
grupo de pacientes. Se reportan dos casos de bacteriemia por C. perfringens
asociados a choque séptico fulminante en recién nacidos con enterocolitis
necrosante grave.
Palabras clave: Bacteriemia; Clostridium perfringens; Recién nacido; Choque
séptico; Enterocolitis necrosante.
Abstract
Clostridium species are anaerobic, spore, forming gram-positive bacteria
that are widely spread in the environment. Clostridium perfringens infections
in neonates are extremely rare. Severe anaerobic sepsis, including septic
shock, is an unusual clinical event in this group of patients. We highlight two
cases of C. perfringens bacteremia associated with fulminant septic shock in
neonates with severe necrotizing enterocolitis.
Keywords: Bacteremia, Clostridium perfringens; Newborn; Septic shock;
Necrotizing enterocolitis.
Introducción
La sepsis neonatal fulminante ocurre cuando el individuo fallece en menos
de 48 horas de iniciada la enfermedad y, en muchas ocasiones, antes de
conocer el patógeno asociado y su susceptibilidad a los antibióticos (1). La
sepsis fulminante se presenta en neonatos con infecciones invasoras por
bacilos gramnegativos incluyendo Pseudomonas spp., entre otros (1). La
bacteriemia por anaerobios y en particular por Clostridium perfringens en
pacientes neonatos es bastante inusual y algunos de los casos reportados
ocurren en individuos con enterocolitis necrosante grave o asociados a
onfalitis, fascitis necrozante o procedimientos quirúrgicos (2-6).
La enterocolitis necrosante es la emergencia gastrointestinal más frecuente durante el período neonatal y cuando se asocia a la presencia de C.
perfringens suele mostrar un curso clínico más grave y mayor probabilidad
de muerte (2,3).
Se presentan dos casos de pacientes neonatos con choque séptico fulminante secundario a bacteriemia por C. perfringens. La publicación de los
Hoyos OA, Naranjo BN, López TL, Vélez SN, Rico PC.
MEDICINA
Septiembre - Diciembre 2018 - Pág 271
3. Pediatra unidad de
cuidados intensivos neonatal,
Clínica Universitaria
Bolivariana, Medellín.
casos contó con el aval del Comité de Ética de la Clínica Universitaria Bolivariana y
de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Caso clínico 1
Se trataba de un recién nacido, sexo masculino, hijo de una madre secundigestante
de 22 años y sin controles prenatales. Los tamizajes post-parto para infección (presuntiva de VIH, prueba no treponémica reagina plasmática rápida -RPR- y antígeno
de superficie para hepatitis B) fueron negativos. El bebé nació en otra institución y
fue remitido como traslado primario a esta clínica. Al ingreso se calculó, por test de
Ballard, una edad de 29 semanas, con un peso de 855 gr y talla 32 cm. Según la nota
de remisión presentó un puntaje de Apgar de 8 y 9 al primer y cinco minutos, respectivamente.
El paciente ingresó a la unidad de cuidados intensivos neonatal con un síndrome de
dificultad respiratoria leve que respondió al suministro de oxígeno por cánula, sin requerimiento de soporte ventilatorio o uso de inotrópicos. Según el protocolo institucional se inició nutrición parenteral total, antibióticos de primera línea (ampicilina/
amikacina), toma de hemocultivos, paso de catéter epicutáneo y sonda orogástrica
sin inicio de alimentación enteral. Al tercer día de vida se comenzó estímulo enteral
trófico con adecuada tolerancia. En la institución el uso de probióticos no está protocolarizado como parte del manejo de la vía enteral o prevención de con enterocolitis
necrosante. Al quinto día el reporte final de los hemocultivos fue negativo y se suspendieron los antibióticos. La evolución fue satisfactoria permitiendo incrementos de
volumen a la vía enteral.
La bacteriemia por anaerobios y en particular por
Clostridium perfringens en
pacientes neonatos es bastante inusual.
A los 23 días de vida presentó súbitamente desaturación sostenida, taquicardia y
distensión abdominal, por lo que se suspendió la vía enteral, se tomaron hemocultivos (una botella aerobia y una anaerobia) y, ante la sospecha de enterocolitis
necrosante grave y sepsis neonatal tardía, se inició cobertura antibiótica de segunda
línea (cefepime/metronidazol). Una radiografía de abdomen mostró edema de pared
intestinal, distensión de asas generalizadas y neumatosis en flanco derecho (enterocolitis necrosante IIB según la clasificación de Bell: inestabilidad clínica, marcada
distensión abdominal, neumatosis focal, distensión de asas y trombocitopenia). Los
resultados de los principales paraclínicos se muestran en el cuadro 1.
El paciente continuó con deterioro clínico progresivo, caracterizado por choque, distensión abdominal, deposiciones con moco y sangre; eventualmente requirió soporte
ventilatorio e inotrópico. Fue evaluado por el equipo de cirugía infantil que, con base en
los hallazgos radiológicos y clínicos, hizo un diagnóstico de enterocolitis necrosante
perforada (enterocolitis necrosante IIIB según la clasificación de Bell: inestabilidad
clínica, hipotensión, acidosis metabólica, distensión abdominal marcada, neumoperitoneo, distensión de asas y trombocitopenia) y, ante la gravedad del cuadro, realizó
drenaje peritoneal urgente.
La condición clínica del paciente empeoró y se caracterizó por hipotensión refractaria
sin respuesta al manejo instaurado. El paciente falleció 18 horas luego de iniciado el
cuadro. Antes de las primeras 24 horas de tomados los hemocultivos, de la botella
anaerobia se reportó la presencia de bacilos grampositivos. La tipificación identificó a
Clostridium perfringens como causante de la bacteriemia. El hemocultivo de la botella
aerobia fue negativo.
MEDICINA
Choque séptico fulminante neonatal por Clostridium perfringens
Septiembre - Diciembre 2018 - Pág 272
Cuadro 1. Principal (...truncated)