Finitud y Verdad. Gadamer sobre la comprensión crítica
Finitud y Verdad. Gadamer sobre la comprensión crítica
Finitude and Truth. Gadamer on critical understanding
Miguel Fernández Membrive*
Resumen: Al mostrar las implicaciones de los conceptos gadamerianos de
“anticipación de la perfección” (Vorgriff der Vollkommenheit) e “historia efectual”
(Wirkungsgeschichtlichen), así como la relación que mantienen entre sí, el autor se propone
explicar por qué en la filosofía de Gadamer el tradicional problema hermenéutico de
una más adecuada comprensión de los “otros” queda subordinado al problema de la posible
verdad de lo que éstos dicen. Asimismo, el autor sugiere que este último problema y el marco
dialógico que Gadamer presupone como única posibilidad de afrontarlo, constituyen
la clave principal para entender las diferencias entre su pensamiento y la tradición
hermenéutica que lo precede, incluido –pese a su influencia directa- Martin Heidegger.
Palabras clave: Comprensión crítica, historia-efectual, anticipación de la perfección,
verdad, finitud.
Abstract: By showing the implications of Gadamer’s concepts of “anticipation of
completeness”
(Vorgriff
der
Vollkommenheit)
and
“effective
history”
(Wirkungsgeschichtlichen), as well as the relationship between them, the author attempts
to explain why in Gadamer’s philosophy the traditional hermeneutical problem of a
more adequate understanding of “others” is subordinated to the problem of the possible truth
of what these others say. At the same time, the author suggests that this latter problem and
the dialogic framework that Gadamer assumes is the only possibility for dealing with it
constitute the most important key for understanding the differences between his
thinking and the hermeneutical tradition that came before it, including –in spite of his
direct influence – Martin Heidegger.
* Licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales por el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Occidente (ITESO). Maestro en filosofía por la Universitat de Barcelona.
Doctor en Filosofía por la Universitat de Barcelona. Profesor titular del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Guadalajara, México,
desde 2009. Dirección electrónica:
28
Key words: Critical understanding, effective history, anticipation of completeness,
truth, finitude.
Podemos convertir todo en lenguaje y podemos tratar de ponernos de acuerdo sobre todo. Es
cierto que permanecemos encerrados en la finitud de nuestro propio poder y capacidad y que sólo un
diálogo infinito podría satisfacer plenamente esta pretensión [de universalidad]. Pero eso es algo obvio.
(Gadamer, Hans-Georg, “¿Hasta qué punto el lenguaje preforma el pensamiento?”)
1. Introducción
Lo que me propongo en este trabajo es demarcar lo que considero la
mejor manera de entender el pensamiento de Gadamer; una manera desde la
cual parecerá que su filosofía se halla en realidad más cerca de las
preocupaciones de cierta epistemología o ética contemporáneas que del
respetable oficio del intérprete de textos o del historiador profesional. Otra
forma, un poco más rústica, de decir esto mismo es afirmar que a Gadamer nada
le preocupa más que el problema filosófico de la verdad, aunque a veces pueda dar la impresión
de que le interesa sobre todo la cuestión de la alteridad, esto es, aquella pregunta de las
Geisteswissenschaften por la comprensión de los otros o por cómo evitar el riesgo
del malentendido cuando intentamos comprenderlos. Lo que ocurre es que en
el pensamiento de Gadamer estos dos problemas, el de la verdad, por un lado,
y el de la alteridad, por otro, no están separados, y esto es algo que se verá. Pero
también intentaré mostrar por qué para el filósofo alemán el primer problema
es siempre más relevante que el segundo; o que este segundo, en todo caso,
queda en su filosofía subordinado al primero. La clave para sostener esta
distinción y jerarquización, la encuentro sobre todo en la intersección de sus
conceptos de “anticipación de la perfección” e “historia-efectual”. Sin esta
unidad conceptual de consecuencias recíprocas, me parece que Gadamer se
definiría mucho menos como filósofo frente a esa hermenéutica prefilosófica
–teológica, jurídica, filológica o historicista- tan influyente en su pensamiento
y de la que al mismo tiempo ha querido diferenciarse.
Al hilo de esta guisa de consideraciones, en la versión de Gadamer que
voy a proponer implicaré también el concepto de crítica; un concepto éste que
él rara vez usa pero que a mi juicio resulta inherente a su ideal de una mejor
comprensión. Pienso que puede perderse quien se va tras la finta de aquella
29
afirmación –ciertamente equívoca– del autor de Verdad y Método de que “cuando
se comprende, se comprende de un modo diferente”,1 como si esto simplemente
significara que no hay interpretaciones mejores que otras. Tan no es éste el caso
que buena parte de la obra de Gadamer puede leerse como una advertencia
contra la arbitrariedad de las meras ocurrencias y de los prejuicios ciegos; en
sus propias palabras, “de los hábitos imperceptibles del pensar”.2 La cara
afirmativa de este tipo de advertencias gadamerianas sería precisamente la
suerte de ideal normativo que yo prefiero llamar “comprensión crítica”, y que
es también el que dota de cierta inteligibilidad a la idea de una finitud de la
verdad; no en el sentido de un saber absoluto o punto de llegada definitivo de
las interpretaciones, sino justo de lo contrario: de la vulnerabilidad de éstas al
cambio, a la corrección, a la desaparición y a la posible sustitución por otras
interpretaciones, en emulación de un proceso histórico siempre abierto.
Por último, Gadamer dijo alguna vez en el contexto de una entrevista
que la hermenéutica es “el arte de dejarse decir algo”. Ya que esta afirmación
además de muy bella es ambigua en el sentido de los dos problemas a los que
antes me refería, como conclusión de este trabajo sugeriré una forma de
interpretarla que no añadirá nada a lo que haya expuesto, pero que sí tratará de
ser consistente con todo lo dicho.
2. El legado de Heidegger.
Podríamos decir que la descripción del llamado círculo hermenéutico y
su posición frente a éste es el principal legado de Heidegger a quien fuera su
alumno por primera vez en Friburgo, en el año 1923; más incluso que el
concepto de “historicidad”, que Gadamer reconoce desde la filosofía de
Dilthey. Por otro lado, es también un lugar común en las historias de la
hermenéutica decir que con Heidegger se inaugura lo que estrictamente
podríamos considerar una hermenéutica filosófica. Lo que antes había,
digamos antes de las lecciones sobre Hermenéutica de la facticidad y de la
publicación de Ser y Tiempo en 1927, era una concepción de la hermenéutica
como herramienta auxiliar de algunas disciplinas (disciplinas como la teología,
1 Gadamer, Hans-Georg, Verdad y Método I, Salamanca, Sígueme, 1977, p. 367.
2 Ibíd., p. 333.
30
la filología o la jurisprudencia). Concebida de este modo, la hermenéutica
consistía y aun consiste en algunos casos en un (...truncated)