Aspectos macroscópicos del hueso sometido al fuego. Revisión de las cremaciones descritas en el País Vasco desde la Arqueología.
MUNIBE (Antropologia-Arkeologia)
Nº46
111-116
SANSEBASTIAN
1994
ISSN 1132-2217
Aceptado: 1993-11-26
Aspectos macroscópicos del hueso sometido al fuego.
Revisión de las cremaciones descritas en el País Vasco
desde la Arqueología
Macroscopic aspects of the bone subjected to fire. Revision of cremations
described in the Basque Country from Archeology
PALABRAS CLAVE: Antropología Forense, Cremación, Restos esqueléticos, País Vasco.
KEY WORDS: Forensic Anthropology, Cremation, Skeletal Remains, Basque Country.
Francisco ETXEBERRIA *
RESUMEN
Tras haber revisado la mayoría de las colecciones arqueológicas con restos humanos afectados por el fuego, se reinterpreta el fenómeno del ritual funerario valorando también otras posibilidades que deben ser tenidas en consideración. Con base en algunas experiencias propias realizadas, se describen los aspectos macroscópicos que presenta el hueso tras haber sido sometido a altas temperaturas
constatando el diferente comportamiento entre el tejido fresco y el seco o antiguo.
SUMMARY
After the revision of most of the archaeological collections with human remains having undergone fire, the phenomenon of funeral rites is reevaluated considering also other possibilities that must be taken into account. On the basis of some personal experiences carried
out, the macroscopic aspects of the bone after being subjected to high temperatures are described proving the different performance
between the fresh issue and the dried or old one.
LABURPENA
Suak eragindako giza hezurrak dauden bildun arkeologikoen gehiengoa aztertu eta gero, ehorzketa-errito fenomenoa berraztertzen da
beste hainbat ikuspuntu kontuan izanik. Guk egindako zenbait esperientzietan oinarriturik, tenperatura altuak jasan ondoren tisu lehor edo
aintzinakoak ala tisu freskuak ezagutzen duten konportaera ezberdina nabarmentzen da hezurrak agertzen dituen ezaugarri makroskopikoetan.
INTRODUCCION
Con independencia de algunas evidencias que se
atribuyen al Paleolítico Superior en Europa, y aún
otras más abundantes de época Neolítica, la cremación de los cadáveres como ritual funerario llega a
ser frecuente al final de la Edad del Bronce e incluso
se generaliza y sustituye a las inhumaciones a principios de la Edad del Hierro. Tal y como recogemos en
la Tabla 1, en el País Vasco se han descrito restos
humanos quemados desde el Calcolítico y la Edad
del Bronce, aunque la revisión de estas colecciones
* Sociedad de Ciencias Aranzadi. Museo de San Telmo. 20003
Donostia-San Sebastián y Departamento de Medicina Legal de la
Universidad del País Vasco. Apartado 1606. Donostia-San Sebastián.
nos permite descartar algunos supuestos como las
cuevas sepulcrales de Las Pajucas, Getaleuta, Txotxinkoba y Kobeaga I en donde los restos óseos están ennegrecidos por efectos tafonómicos sin relación con el fuego (ARMENDARIZ, 1990).
Es evidente, además, que el simple hallazgo de
restos óseos humanos quemados no demuestra la
práctica de la cremación con carácter ritual de modo
exclusivo. Conviene plantearse también otras posibilidades con el fin de no incurrir en profundos errores
de interpretación.
De hecho, en el uso común, e incluso en las publicaciones que tratan sobre el tema, no resulta infrecuente confundir los términos que definen el acto de
quemar la materia orgánica a diferentes intensidades
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F. ETXEBERRIA
RESTOS HUMANOS
QUEMADOS
EXCLUSIVAMENTE
INCINERADOS
FAUNA
QUEMADA
CALCOLITICO Y
EDAD DE BRONCE
CUEVAS SEPULCRALES
Abauntz (A)
Aldeacueva (A)
Arratiandi (A)
Guerrandijo (B)
Gobaederra (A)
Goikolau (B)
Jentiletxeta (G)
La Cilla (B)
La Peña (B)
Lamikela (A)
Los Husos (A)
Los Zorros (B)
Ozakar (A)
Peña Larga (A)
Pico Ramos (B)
San Pedro de Campezo (A)
Txispiri (G)
Urtiaga (G)
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DOLMENES:
Aizkomendi (A)
Alto de la Huesera (A)
Longar (N)
Los Llanos (A)
Praalata (G)
San Martin (A)
EDAD DEL HIERRO
CROMLECHS:
Errozate II (BN)
Mendiluze (A)
Millagate IV (Z)
Millagate V (Z)
Oyanleku (G)
NECROPOLIS:
- de poblados:
El Castejón (N)
La Atalaya (N)
La Hoya (A)
La Torraza (N)
- de cuevas:
Los Moros de Atauri (A)
EPOCA ROMANA
Goikolau (A)
Santa Elena (G)
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Tabla 1. Yacimientos del País Vasco en los que se han encontrado
restos humanos quemados. [Alava (A); Bizkaia (B); Baja Navarra
(BN); Gipuzkoa (G); Navarra (N); Zuberoa (Z)]
con los resultados finalmente obtenidos, es decir, los
huesos quemados hasta la carbonización o la incineración.
Por ello es necesario establecer una serie de
consideraciones previas respecto del significado de
los términos que habitualmente se utilizan. De este
modo, entendemos por cremación simplemente el
acto de quemar el cadáver, o sus restos cadavéricos,
con independencia del resultado que se alcance. Ello
ocasiona, en primer lugar, la carbonización (total o
parcial) y, en última instancia, la incineración (total o
parcial) de los diferentes tejidos, incluidos los esqueléticos. Queda claro que ambas posibilidades aparecen de forma simultánea en aquellos casos en los
que la cremación no se completa de forma homogénea. Por ello, el empleo de estos términos referidos
al hábito externo del cadáver, carbonizado o incinerado, tan sólo describen el aspecto general o predominante del resultado del fuego sobre el cuerpo.
Ciertamente que al tratar de quemar totalmente
un cadáver se puede alcanzar la degradación completa de la materia orgánica de todas sus partes hasta la
incineración, tal y como ocurrió en el cromlech de
Oyanleku (ALTUNA & ARESO, 1977). Pero también pueden quedar fragmentos poco quemados, es decir
carbonizados, por cuanto algunas porciones corporales se encuentran más protegidas de partes blandas
y/o alejadas del foco de calor-fuego. Así se ha detectado en el túmulo de Millagate IV (DUDAY, 1988) en
donde los pies del cadáver debieron quedar fuera de
la pira funeraria y por ello no se quemaron totalmente hasta la incineración como el resto del cuerpo.
A su vez, también resulta frecuente que un cadáver expuesto a un fuego de escaso poder calorífico
y/o durante poco tiempo, apenas logre una carbonización parcial de algunos de sus tejidos (columna
vertebral, cintura escapular y pelviana, cabeza), mientras que otros, en menor cantidad, se muestren
completamente incinerados (habitualmente las manos y la cara). Aunque el examen externo nos permite calificar el cadáver como de carbonizado, en estos
casos además hay numerosas regiones anatómicas y
zonas de los huesos que no muestran ningún signo
del efecto del fuego tal y como se observa en la mayoría de las muertes violentas accidentales actuales
en incendios fortuitos.
Por otra parte, en un sentido práctico para la exposición que realizamos, la cremación podría subdividirse en dos grupos atendiendo al estado de conservación previo del organismo:
1 .- Cremación del cadáver hasta su carbonización o incineración y posterior inhumación de los restos con fines claramente rituales. Del segundo supuesto, la incineración integral del organismo, hay
numerosos ejemplos como los que se han desc (...truncated)