Los nuevos fetichismos en el capitalismo contemporáneo
Los nuevos fetichismos en el capitalismo contemporáneo1
The new fetishisms in the contemporary capitalism
Mario Luis Fuentes*
* Investigador del Programa
Universitario de Estudios
del Desarrollo (pued), unam
«»
“Ya no es momento de plantear el irrisorio juego de Zola tomando la grandeza
de la desgracia humana, pero permaneciendo ajeno a los miserables”
Bataille, en La Conjuración Sagrada
Resumen
Journal of Economic Literature (jel):
P16, P17, B24
Palabras clave:
Política económica del capitalismo
Funcionamiento y perspectiva
Marxista
Se resalta que hace falta construir un relectura de Marx en muchos de los temas
centrales de su obra y se advierte que el problema de la economía política ha
sido abandonado en casi todos los espacios de discusión académica planetaria,
como si los procesos esenciales del capitalismo se hubiesen modificado o hasta
desaparecido con la caída del viejo “bloque soviético”. El artículo propone retraer pasajes que mantienen plena vigencia del pensamiento marxista en el siglo
xxi, a fin de tomarlos como puntos de partida para el re-análisis de cuestiones
económicas y sociales, a las señalo como los nuevos fetichismos del capitalismo
contemporáneo.
Keywords:
Political Economy of Capitalism
Abstract
Marxist Performance and
There is highlighted that it is necessary to construct Marx’s relectura in many of the
central topics of his work and to warn that the problem of the political economy
has been left in almost all the spaces of academic planetary discussion, as if the
essential processes of the capitalism had been modified or up to missing person
with the fall of the old “Soviet block”. The article proposes to re-bring passages
that support full force of the Marxist thought in the 21st century, in order to take
them as points of item for the re-analysis of economic and social questions, to I
them indicate as the new fetishisms of the contemporary capitalism.
economíaunam vol. 12 núm. 34
Prospects
Introducción
Se parte de tres preguntas-eje: ¿en qué medida es posible explicar al capitalismo
contemporáneo, con base en las categorías del pensamiento tecnocrático que
se ha impuesto como discurso casi único a escala planetaria?, ¿En qué sentido
nos sigue siendo problemática la cuestión planteada por Marx en torno al trabajo
enajenado y al fetichismo de la mercancía?, ¿Cómo puede llevarse a cabo una
1 Una versión previa fue presentada en la Academia Mexicana de Economía Política
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crítica sustentada en la economía política, a los nuevos fetichismos imperantes en
el pensamiento que da fundamento al capitalismo contemporáneo?
economíaunam vol. 12 núm. 34
El pensamiento económico dominante
La primera pregunta plantea un problema central: el pensamiento económico dominante y que guía la toma de decisiones del capitalismo global tiene como propósito, no la comprensión y crítica de sus estructuras internas, sino garantizar
su funcionalidad, a costa de lo que sea y por lo tanto, a prácticamente cualquier
costo.
La “retirada” del pensamiento crítico se evidencia en el hiper-posicionamiento
de la ideología del progreso, que no importa cuanta miseria, hambre y desolación
planetaria exista, se empeña en mantener y refuncionalizar la lógica de expansión
del capital a todos los rincones del globo terráqueo.
Esta problemática encierra una disociación entre la posibilidad fáctica de continuar con los patrones de producción y consumo que tenemos hasta hoy, y la
pretensión de continuar hacia un “progreso ilimitado” de lo que los principales
organismos financieros globales han dado en llamar la expansión del desarrollo y
aún peor, la expansión continua de la libertad, vía la realización de vectores individuales de bienestar.
De acuerdo con el informe sobre la inseguridad alimentaria de la fao, en 2010,
de las tierras cultivables en el mundo, 90% están siendo utilizadas de manera intensiva, y de ellas, casi 45% se encuentran sobre explotadas; cerca de otro 20%
se encuentra en procesos acelerados de desertización o salinización; y el agua
para el riego y el consumo humano se está agotando rápidamente en amplias
franjas territoriales.2
Por su parte, los informes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático nos advierten de la realidad del calentamiento de la atmósfera terrestre, y
de un prácticamente inevitable cambio drástico en los patrones climáticos que se
habían mantenido estables en los últimos 10 mil años.
Ante ello vale preguntarse, si contamos con tal información científica ¿por
qué se sigue actuando bajo patrones de producción y consumo que agudizan la
crisis ecológica, incrementan la desigualdad social y económica mundial; llevan
a la miseria a miles de millones de personas, y comprometen la viabilidad de la
especie humana?
Desde mi perspectiva, una de las claves para comenzar a desentrañar tal galimatías, se encuentra en el reconocimiento de que la inteligencia global que le ha
dado orden y legitimidad al discurso capitalista está colapsada; que las categorías
de la economía liberal, aún en sus versiones “posindustriales” y hasta “posmodernas” ocultan la estructura interna del capitalismo que hoy vivimos, y que la
ideología del progreso ilimitado ha llegado paradójicamente a su última frontera.
2 Véanse los informes sobre la inseguridad alimentaria, 2008, 2009 y 2010, así como los más recien-
tes informes de la Convención de la onu sobre la desertización de los Suelos.
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Por ello se hace indispensable repensar a un autor como Marx. Lo revolucionario de su propuesta no se encuentra –como se pretendió durante décadas–, en el
carácter inamovible del significado de sus categorías centrales, sino en el poderío
de la dialéctica de su método.
La lógica de la sospecha –como le llamaría Lefebvre– que subyace al pensamiento de Marx, nos permite desentrañar tres elementos que permanecen vigentes en la descripción elemental del capitalismo.
•
El primero, relativo a una “pseudoconcreción” de la realidad del capital. Es decir, Marx nos
muestra cómo hay una inversión en la construcción de la realidad, al poner delante de todos
las maravillas de la mercancía, y ocultar el proceso de enajenación del trabajo que le ha dado
materialidad a la producción.
•
El segundo, relativo a la inversión de lo que se entiende por lo concreto y lo abstracto. De su
análisis de la mercancía se desprende que aquello que es considerado como lo más real y
palpable, el objeto revestido de valor de cambio, es en el fondo, lo más abstracto, es decir, el
“a dónde” se sintetizan las relaciones sociales de explotación y despojo del trabajador.
•
El tercero, relativo a la enajenación del trabajo, pues el obrero –siempre en la lógica de Marx–
no sólo se ve despojado de su trabajo, vía la expropiación del plusvalor, sino que se ve condenado al otro despojo vía el consumo, hasta quedar situado en la miseria.
En los Manuscritos Económico-filosóficos del 44, Marx sostiene:
La realización del trabajo aparece de tal modo como irrealización, que el trabajador es irrealizado hast (...truncated)