Cuidado informal: una mirada desde la perspectiva de género
CUIDADO INFORMAL: UNA MIRADA DESDE LA
PERSPECTIVA DE GÉNERO
Como citar este artículo:
De los Santos A., Perla Vanessa y Carmona Valdés,
Sandra Emma. 2012. Cuidado informal: una mirada
desde la perspectiva de género. Revista Latinoamericana
de Estudios de Familia 4: 138-146.
L.T.S. Perla Vanessa De Los Santos A*
Dra. Sandra Emma Carmona Valdés**
Recibido: mayo 5 de 2012
Aprobado: mayo 25 de 2012
Resumen: En México el cuidado en la enfermedad, la invalidez y la
dependencia han sido atendidas prioritariamente por la familia. Ésta se
ha configurado como protagónica en el cuidado de los adultos mayores
dependientes. Sin embargo, al interior de la familia se distribuyen las
tareas del cuidado de manera desigual, es decir, histórica y culturalmente
se ha designado a la mujer las funciones del cuidado de las personas
dependientes, por lo que, al referirnos a la familia, específicamente
aludimos a la figura de la mujer como responsable exclusiva.
No obstante, surgen interrogantes con respecto a ¿Cómo se determina
el papel protagónico de la mujer? ¿Cómo se confiere la responsabilidad
al ámbito privado dejando fuera otros actores sociales como el Estado?
Con la intención de darles respuesta, el presente artículo tiene el objetivo
de analizar el proceso de legitimación de la responsabilidad del cuidado
informal a la mujer desde la perspectiva de género, a través de la
división sexual del trabajo, lo cual deslinda a otros actores sociales de la
responsabilidad del mismo y sus repercusiones en las políticas públicas.
Palabras clave: familia, adultos mayores dependientes, cuidado informal,
políticas públicas, perspectiva de género
La Lic. Vanessa de los Santos estudió Trabajo Social por la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Juárez del
Estado de Durango. Actualmente es estudiante de la Maestría en Trabajo Social con Orientación en Proyectos
Sociales en Universidad Autónoma de Nuevo León (U.A.N.L). Mail de contacto:
**
La Dra. Carmona es Doctor en Filosofía con Orientación en Trabajo Social y Políticas Comparadas de Bienestar
Social por la U.A.N.L. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Profesora Investigadora en la Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano (U.A.N.L). Mail de contacto:
*
rev.latinoam.estud.fam. Vol. 4, enero - diciembre, 2012. pp. 138 - 146
ISSN 2145 - 6445
Cuidado informal: una mirada desde la perspectiva de género
INFORMAL CARE: A VIEW FROM THE PERSPECTIVE OF GENDER
Abstract: In Mexico, sickness, disability and dependence care have been
addressed primarily by the family which takes the leading role in the care
of dependent elderly. However, within the family care tasks are distributed
unevenly, this is to say historically and culturally care for dependents has
been designated to women, so that, when referring specifically to family
the figure of the woman as sole responsible is alluded. Nevertheless,
questions arise regarding how the main role of women is, and how
responsibility is vested in the private sphere leaving out other social actors
and the State, In order to answer these questions, this article analyzes the
process of legitimization of the responsibility of informal care to women
from a gender perspective, through the sexual division of labor, which
demarcates other social actors in its responsibility and its impact on public
policy.
Key words: family, dependent elderly, informal care, public policy, gender
perspective
CUIDADO INFORMAL: UNA MIRADA DESDE
LA PERSPECTIVA DE GÉNERO
E
l México actual se ha visto influido por diversos fenómenos como la
globalización, la industrialización, la urbanización y la modernización que
han modificado la estructura y dinámica de la sociedad. Dentro de las transformaciones
más significativas se encuentra la transición demográfica, la cual representa uno de
los logros más importantes de la humanidad, ya que al aumentar la expectativa de
vida de la población en general y de los individuos en particular se extiende la etapa
de la vida (HelpAge, 2002). Hoy en día el envejecimiento de la población se proyecta
como un proceso ascendente, no solo de las personas que cumplen 60 años sino
también las personas con más de 80 años. El reto más grande e importante de la
transición demográfica radica en orientar las acciones, tanto económicas, sociales,
culturales como familiares para permitir a la población que envejece vivir con calidad,
independencia y autonomía.
Una de las áreas de atención cruciales para permitir que la población adulta
mayor disfrute de calidad de vida constituye la salud. Gracias a los avances médicos,
tecnológicos, de higiene y nutrición se ha modificado las causas de mortalidad en la
población, pasando de las enfermedades infecciosas como principales causas de muerte
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Perla Vanessa De Los Santos A, Sandra Emma Carmona Valdés
a las enfermedades crónicas degenerativas (Ham, 2003). No obstante, se observa
un nuevo patrón epidemiológico que se caracteriza por la aparición de relevantes
problemas de salud derivados de los nuevos estilos de vida (obesidad, estrés, abuso de
tabaco y alcohol, sedentarismo, etc.) que involucra y produce múltiples consecuencias,
tanto en el aumento de la demanda de los servicios, la especialización y la calidad
de los cuidados como en el aumento en los niveles de dependencia, incidiendo en
una mayor proporción de personas que precisan cuidados de larga duración en el
ámbito domiciliario (Bover & Gastaldo, 2005). Esta situación plantea la necesidad
de abordar la problemática relacionada con el cuidado y la atención de las personas
dependientes desde diversos ámbitos.
En México, el cuidado del adulto mayor dependiente se asienta en tres grandes
agentes: la familia en mayor medida, el Estado en menor medida y el mercado, que
ofrece servicios solo a la población adulta mayor con capacidad de pago. Por lo tanto,
la familia se ha configurado como protagónica en el cuidado de los adultos mayores
dependientes, y en ocasiones constituye la única fuente de cuidados, por lo que los
servicios formales participan de forma minoritaria en el cuidado de las personas
dependientes; esta situación expone que el cuidado otorgado dentro del ámbito
familiar se configura como un verdadero sistema invisible de atención en salud de la
población adulta mayor. Esto contrasta con la participación periférica del Estado ante
la responsabilidad de resolver situaciones carenciales de este grupo poblacional, en las
que se incluye el cuidado (Durán 1998).
Al referirnos al cuidado familiar (cuidado informal) nos referimos a “los
cuidados proporcionados por la familia, amigos, vecinos u otras personas al interior
del hogar en un mundo privado, que se otorga a personas ancianas, enfermas y
dependientes fundamentadas en relaciones afectivas de parentesco”, por lo tanto, el
cuidado se constriñe a las relaciones afectivas-filiales entre los miembros del hogar
y/o personas cercanas en el ámbito privado (Bover & Gastaldo, 2005). Este cuidado
se rige por la reciprocidad fundamentada en e (...truncated)