Cuidado familiar, orden discursivo hegemónico y contrahegemónico
CUIDADO FAMILIAR, ORDEN DISCURSIVO
HEGEMÓNICO Y CONTRAHEGEMÓNICO*
Como citar este artículo:
Sánchez, Gloria Inés, María Cristina Palacio. 2013.
Cuidado familiar, orden discursivo hegemónico y
contrahegemónico. Revista Latinoamericana de
Estudios de Familia 5: 29-45.
Gloria Inés Sánchez Vinasco**
María Cristina Palacio Valencia***
Recibido: noviembre 26 de 2013
Aprobado: diciembre 10 de 2013
Resumen: El cuidado se ha constituido en una categoría conceptual
y analítica que se viene construyendo desde diversas connotaciones
derivadas de la intencionalidad que se le otorga y la identificación
del principal responsable de realizarlo; se le ha llegado a denominar
como trabajo doméstico no productivo, trabajo doméstico
reproductivo, trabajo familiar o, sencillamente, trabajo doméstico;
su ejecución se considera “naturalmente” asociada con la familia y
muy específicamente a las mujeres. Develar estas connotaciones
y poder avanzar en la comprensión de los giros que ha tenido
la discusión sobre el cuidado es el propósito de este artículo. La
ruta argumentativa parte de señalar la existencia de dos órdenes
discursivos en torno al cuidado: el hegemónico, que lo presenta
como algo connatural a la familia y particularmente a la mujermadre, anclado en la relación afectiva y nutricia con la prole; el
contrahegemónico que, con tono crítico generado principalmente
por las feministas, aboga por el reconocimiento del cuidado como
trabajo que contribuye a “la reproducción social y el bienestar
cotidiano de las personas” (Carrasco 2011: 9). Desde la relación
dialéctica de estos dos órdenes discursivos se propone una noción
de cuidado relacionada con el discurso de la corresponsabilidad, que
Este artículo de revisión bibliográfica, es uno de los resultados de la construcción del referente conceptual de
la investigación: “Nuevas dinámicas familiares en el contexto de la migración internacional: el cuidado familiar,
Eje cafetero 2012-2013”, que se realiza en el marco de la convocatoria VIP 0147511 de mayo de 2012 de la
Vicerrectoría de Investigaciones y Postgrados de la Universidad de Caldas, Manizales, Colombia.
**
Economista del Hogar. Magíster en Desarrollo Educativo y Social. Profesora titular, Departamento de Estudios
de Familia de la Universidad de Caldas. Manizales. Colombia. E-mail: .
***
Socióloga. Estudios de Maestría en Ciencia Política. Docente investigadora jubilada del Departamento de
Estudios de Familia de la Universidad de Caldas. Manizales. Colombia. E-mail:.
*
rev.latinoam.estud.fam. Vol. 5, enero - diciembre, 2013. pp. 29 - 45
ISSN 2145 - 6445
Gloria Inés Sánchez Vinasco, María Cristina Palacio Valencia
se asocia con la politización de las familias, expresada en el llamado
a nuevas negociaciones y acuerdos entre las personas, para relanzar
el trabajo de cuidado como algo que compete a todos, incluso a las
instituciones y al Estado.
Palabras clave: cuidado, cuidado familiar, familia, desigualdad, ideología
familística, politización del cuidado.
FAMILY CARE, ORDER DISCURSIVE HEGEMONIC, AND
COUNTERHEGEMONIC
Abstract: Care has become a conceptual and analytical category
that is being constructed from various connotations derived
intentionality that is given and the identification of the primary
duty of doing; it has come to be called non-productive domestic
work, reproductive domestic work, family work, or simply domestic
work; execution is considered “naturally” associated with family
and very specifically with women. Unveiling these connotations and
to advance the understanding of the drawings has been discussion
of care is the purpose of this article. The argumentative route of
pointing out the existence of two orders of discourse around care:
The hegemonic, presenting it as something inherent to the family
and particularly the woman-mother, anchored in the emotional and
nurturing relationship with the offspring; the counter-hegemonic,
that critical tone, mainly because feminists, advocates for the
recognition of care as work that contributes to “social reproduction
and the daily welfare of the people” (Carrasco 2011: 9). From the
dialectical relationship of these two discursive orders a notion of
care related to the discourse of responsibility, which is associated
with the politicization of the families expressed in the call for new
negotiations and agreements between people is proposed to revive
the work care as something that concerns everyone, even the
institutions and the state.
Key words: care, family care, family, inequality, familistic, politicization of care.
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rev.latinoam.estud.fam. Vol. 5, enero - diciembre, 2013. 29 - 45
Cuidado familiar, orden discursivo hegemónico y contrahegemónico
INTRODUCCIÓN
E
l cuidado como categoría analítica ha ido tomando fuerza a partir de
los debates promovidos por los movimientos feministas y por quienes
se han interesado en abordar los cambios generados en la sociedad moderna y
contemporánea, así como sus implicaciones en los procesos sociales relacionados con
el bienestar de las personas, las familias y la sociedad.
En la intención de aportar elementos a estos debates se pone a consideración
una elaboración teórica en torno a la noción de cuidado familiar a partir de distinguirse
dos órdenes discursivos: uno hegemónico y otro contrahegemónico. El primero, se
orienta a considerarlo como una obligación de la madre y las mujeres, inherente a la
esencia natural de su identidad y, el segundo, plantea una crítica al esencialismo y la
naturalización del cuidado familiar al develar las condiciones de desigualdad en clave
de género (femenino) y de parentesco (maternidad).
En el orden discursivo hegemónico la noción de cuidado familiar comienza
a configurarse por medio de las voces de algunos humanistas como Erasmo de
Rotterdam (2005), Juan Luis Vives (1947) y Jean-Jacques Rousseau (2008), entre
otros, quienes sin nombrarlo explícitamente como tal, indican el deber moral de la
vida privada y las funciones que deben cumplirse en la familia y en el hogar a través
de la asignación virtuosa de la esposa de atender al marido y su obligación de educar
en la templanza a los hijos, especialmente a las hijas. De esta manera, se sientan
las bases tanto de un ordenamiento familiar nuclear individualizado del tronco
patriarcal comunitario como una clara división del trabajo doméstico por género y
parentesco, al igual que la asignación del proceso de la crianza y cuidado familiar a las
mujeres y madres; asuntos que, para la naciente sociedad moderna, se constituirían en
dispositivos de garantía para la conservación del orden social.
La contra cara de este orden discursivo hegemónico se expresa en pensamientos
feministas como los de Carol Gilligan (1985), Seyla Benhabib (1992) y Joan Tronto
(1987), entre otras, quienes lo nombran para denunciar una condición de desigualdad,
opresión y subordinación de las mujeres, así como circular una apuesta por la ética del
cuidado, la desfeminización del mismo y una participación equitativa en este pr (...truncated)