El deseo diferido de los padres por obtener un título reflejado en los hijos al elegir su carrera

Aposta, Jan 2011

El objetivo de esta investigación es determinar si existe influencia en los alumnos al elegir una carrera profesional por parte de los padres al manifestar estos un deseo diferido por obtener un título profesional y establecer el grado de satisfacción de los alumnos con su carrera elegida. La investigación se realizó dos etapas, la primera detecta si existe el deseo diferido de los padres por obtener un título profesional y la influencia de este sobre los alumnos. La segunda midió la satisfacción de los alumnos con la carrera y el grado de influencia de los padres. El 79.31% de los padres presentan el deseo diferido por obtener un título profesional, de los cuales el 67% de ellos a influenciado alguno de sus hijos con su deseo, la satisfacción de los alumnos con su carrera está directamente relacionada con la influencia de los padres y con el semestre que cursa. Se concluye que el deseo diferido de los padres por obtener un título profesional existe en la mayoría de ellos y este se refleja en sus consejos para la selección de la carrera por parte del alumno y su grado de satisfacción.

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El deseo diferido de los padres por obtener un título reflejado en los hijos al elegir su carrera

aposta http://www.apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/dgomez1.pdf nº 48, Enero, Febrero y Marzo 2011 revista de ciencias sociales ISSN 1696-7348 EL DESEO DIFERIDO DE LOS PADRES POR OBTENER UN TÍTULO REFLEJADO EN LOS HIJOS AL ELEGIR SU CARRERA David Gómez Sánchez, Ramón Gerardo Recio Reyes, Eugenia Inés Martínez López Universidad Autónoma de San Luis Potosí (México) Introducción ¿Quién en alguna etapa de su vida no se ilusionó y se quedó con las ganas de algo? En concreto, con las ganas de estudiar una carrera para obtener un título profesional. La realidad es que, a menudo, la situación económica de la familia, la incapacidad de estudiar, la situación geográfica de su ciudad hizo que multitud de personas no pudieran concluir sus estudios profesionales, en algunos casos ni siquiera empezarlos, quedándose con esperanzas truncadas. En esas vidas permanece latente la ilusión de ver cumplido ese deseo, y con el tiempo a veces se deposita ese deseo en los hijos. La decisión no es solo una acción, sino que es todo un proceso en cual intervienen diferentes situaciones y/o opiniones, provocando en la mayoría de los casos incertidumbre en los posibles escenarios sociales, personales y profesionales del futuro profesional. Los estudiantes, independientemente de su sexo, estado civil, condición económica, edad y tamaño de familia, pudieran estar influenciados por el anhelo de los padres de obtener un título profesional al elegir una carrera. Ese anhelo que los padres han guardado durante mucho tiempo, ya sea en la niñez o en la adolescencia, que no estará condicionado a si alguno de sus padres concluyó y obtuvo ese título profesional o 1 truncó sus estudios en algún punto de vida, de las dos maneras lo consideraremos que existe dicho comportamiento denominado “deseo diferido”, este comportamiento es un concepto nuevo se ha estudiado escasamente. Marco teórico. Conceptos y definiciones esenciales Todo intento de comprender por qué la gente se conduce como lo hace, exige cierto entendimiento de las características y la conducta individual. El análisis de la conducta individual demanda considerar variables fisiológicas, psicológicas y ambientales (Gibson, Ivancevich y Donelly, 2001). Dentro de las variables ambientales se ubica a la familia, variable considerada como la más influyente en el comportamiento humano (Schiffman y Lazar, 2001). Definir el termino familia no es fácil por su carácter dinámico, ya que con frecuencia su estructura, roles y composición están en transición (Schiffman y Lazar, 2001). En su concepto tradicional familia “es un grupo de dos o más personas que viven juntas por consanguinidad, matrimonio o adopción” (Blackwell, Miniard y Engel, 2002). El proceso por el cual las personas modelan sus valores, motivaciones y actividades habituales se conoce como socialización. Abarca principios morales y religiosos, habilidades interpersonales, normas de aseo y vestido, la corrección en los modales y el habla y la selección de metas de tipo educativo y ocupacional, además de caracterizarse por estar presente durante toda la vida de las personas (Schiffman y Lazar, 2001). Todas las personas tienen necesidades, algunas son innatas y otras adquiridas, éstas últimas son las que se aprenden en respuesta a la cultura, el ambiente o mediante la socialización, las necesidades suelen ser de autoestima, prestigio, afecto, poder y conocimientos. Las necesidades se consideran como excitadores o activadores de respuestas conductuales que generan un curso de acción hacia una meta, es decir, hacia los resultados que se desean obtener. La presencia de una necesidad indica la existencia de “una deficiencia que experimenta un individuo en un punto particular del tiempo” (Gibson, Ivancevich y Donelly, 2001). De acuerdo al Manual de Conceptos Elementales de Motivación publicado por el Instituto Méxicano del Seguro Social, se desarrollan necesidades presentes y futuras. Son necesidades presentes aquellas provocadas por una 2 causa actual. Una necesidad futura es aquella necesidad pasada transferida a lo futuro, que provoca un sentimiento actual. El individuo puede también experimentar el efecto de algún deseo no satisfecho o una meta o proyecto que ya no podrá alcanzar o realizar debido a la imposibilidad de reunir las condiciones necesarias y suficientes para su materialización. Esto le produce un estado de desagrado denominado frustración. Una meta substituta puede no ser tan satisfactoria como la primera pero sí suficiente para desvanecer la tensión producida por no alcanzar la meta inicial y producir frustración (Schiffman y Lazar, 2001). Las personas con menos capacidad para adaptarse a la frustración y generar metas sustitutas son propensas a adoptar mecanismos de defensa. Los mecanismos de defensa son procesos mentales inconscientes en que los individuos “redefinen mentalmente situaciones decepcionantes para proteger la imagen de sí mismos y defender su autoestima” (Schiffman y Lazar, 2001). Entre los mecanismos de defensa se incluyen: la agresión, la racionalización, la regresión, el retraimiento, la proyección, el autismo, la identificación y la represión (mecanismo de introyección). La mayoría de las necesidades de una persona permanecen adormecidas gran parte del tiempo hasta que por la excitación de estímulos internos fisiológicos o procesos emocionales del individuo o estímulos de la ambiente externo se activan. Barajas (2001) establece que una persona puede dilatar o retardar la compra, uso y disfrute de un bien o servicio deseado en si niñez hasta varias décadas después, cuando ya está en posibilidad de adquirirlo. Barajas (2001) llama deseo diferido a la “actitud latente que se encuentra en el consumidor” y que se manifiesta en “la esperanza o el ánimo de conseguir un producto que anheló en alguna etapa de su niñez”, cuya espera causa un estado de “tensión o frustración”, la cual genera “la preferencia hacia determinado producto, que influye y se manifiesta posteriormente mediante un comportamiento de compra”. El concepto de transferencia tiene en psicología una amplia aplicación, pero es frecuente verlo en temas relacionados con la psicología social, clínica y educativa en los cuales aparece con un carácter propio. De acuerdo a Alonso (2007) la transferencia es poner en “el otro un vínculo fantasmal”, la persona que se tiene adelante sirve para repetir situaciones y deseos reprimidos. El que se tiene delante es una pantalla donde 3 poner aquellos sentimientos que no se ha tenido oportunidad de dejar salir en el momento correspondiente. Rivas y Grande (2004) mencionan que Freud había establecido que los niños son un buen instrumento u objeto de proyección de sus padres, quienes satisfaciendo las necesidades de los niños se están satisfaciendo a sí mismos. Los hijos en ese caso son susceptibles a incorporar, patrones de conducta, actitudes, hábitos, y modos de pensar que no son verdaderamente suyos, es decir, los introyectan de sus padres. Melanie Klein (...truncated)


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David Gómez Sánchez, Ramón Gerardo Recio Reyes, Eugenia Inés Martínez López. El deseo diferido de los padres por obtener un título reflejado en los hijos al elegir su carrera, Aposta, 2011, Volume 48,